(Click en la imagen para ampliar)
No me extraña que Wall-E se enamorara de ella.
(Click en la imagen para ampliar)
No me extraña que Wall-E se enamorara de ella.
"Íbamos conduciendo por una carretera larguísima que va de Belgrado a Novi Sad, en Yugoslavia -dice Landis, recordando el momento que le inspiró la película-. El tráfico se había detenido porque un grupo de sacerdotes y campesinos estaban enterrando a un chico justo en el centro de un cruce de caminos. Era un violador, y le estaban sepultando allí para que no volviera de la muerte y siguiera haciendo de las suyas... Estoy hablando del año 1969, cuando el hombre ya había caminado sobre la Luna, y a pesar de eso aquellas personas creían en lo sobrenatural. Eso me dio la idea de coger lo sobrenatural y colocarlo en un entorno contemporáneo. La idea era tomar una premisa totalmenre absurda (un hombre se convierte en lobo cuando hay luna llena y mata gente) y tratarla de la manera más realista posible. Esa es una de las razones por las que la película resulta tan divertida. ¿Quién es capaz de creerse que algo así pueda llegar a ocurrir?"
Y es que Jack vuelve a aparecer hasta tres veces después de su violentísima muerte. En cada ocasión está un poco más putrefacto, y su aspecto de cadáver ambulante es de lo más convincente. "Me gustaba bastante la manera en que Jack se tomaba lo de estar muerto, pero tener que cargar con ese maquillaje hizo que me sintiera muy solo -dice Dunne-. Tenía un aspecto horrible, y ponía bastante nerviosa a la gente. Recuerdo que deambulaba por el plató y que nadie me hablaba, y que en general se me trataba como a un leproso. Era algo muy parecido a ser un no muerto...".
El rodaje siguió en exteriores de Londres: Trafalgar Square, el castillo de Windsor (la residencia de campo de la reina Isabel, donde nunca se había permitido rodar de noche hasta entonces), la estación de metro de Tottenham Court Road (la escena de los asesinatos en el metro) y, el más importante de todos, Piccadilly Circus (que había estado vedado a los directores de cine desde hacía unos quince años). La actriz Jenny Agguter pasó una semana en un hospital en calidad de ayudante de enfermera, preparándose para su papel. "Era una película de terror muy distinta a lo habitual -dice Agguter-. Interpretar a Alex no me obligó a pasar todo el tiempo huyendo de alguna bestia salvaje o gritando en un rincón, que es lo que se suele hacer en este tipo de producciones. Se trataba de personajes reales metidos en situaciones reales, y eso era lo más gracioso. También era lo que daba más miedo: el que la pesadilla se convirtiera en realidad de repente resultaba aterrador".
La secuencia de transformación colocó a Naughton en un sitio mucho más incómodo: el sillón del maquillador. La asombrosa metamorfosis de hombre a lobo se logró sin utilizar animación, efectos especiales ópticos o el método de fundidos sucesivos, empleado con Lon Chaney en El hombre lobo. Todo se hizo "en vivo" mientras las cámaras rodaban la escena, que exigió más de una semana de trabajo, a pesar de que dura menos de dos minutos en la pantalla. Aún así, hizo que Baker ganara su primer Oscar al Mejor Maquillaje. "Después de que hubiera aguantado con el maquillaje puesto entre ocho y diez horas -explica Naughton, torciendo el gesto-, por fin íbamos al plató y rodábamos durante unos cuarenta y cinco minutos, y ahí se acababa todo. Un día tuve que soportar el maquillaje durante más de dieciséis horas. Fue el día más largo de toda mi vida. Estuvimos rodando unas tres o cuatro horas, registrando movimientos de todas clases desde muchos ángulos distintos para que dispusieran de todos los planos necesarios durante la fase de montaje. Al final de ese día me había convertido en una especie de vegetal. Tras aquello, deseaba con todas mis fuerzas que la gente saliera del cine diciendo: Bueno, puede que los hombres lobo existan después de todo...".
"Acero Azul". Muy utilizada en entregas de premios, ceremonias y actos diversos con alfombras rojas.
"Le Tigre". La emplea en catálogos de ropa, publicidad, series de televisión, entrevistas y reportajes para la prensa.
"Ferrari". Reserva esta mirada para sus intervenciones en cine, en pelis para pajilleros del nuevo milenio como Lucía y el sexo o en altas comedias como El otro lado de la cama, donde se tiraba un pedo apestoso y se lo hacía oler a su novio en la ficción, Ernesto Alterio.Dicen que está preparando desde hace tiempo una nueva mirada, que promete ser la bomba: "Magnum". Y por si fuera poco, se han filtrado rumores procedentes de su entorno más cercano que apuntan a cómo la polifacética actriz pretende dar rienda suelta a su lado más altruista y solidario, fundando próximamente un centro de ayuda, que se llamará "Centro Paz Vega para niños que no saben leer ni mirar chachi".
Título original: Snow Falling on Cedars
Sin llegar a decidirnos nunca por elegir qué parte de la película nos interesa más, si los flashbacks estremecedoramente románticos o el tempo presente, con un juicio donde está en juego la libertad de un inocente, Scott Hicks ya nos tiene bien agarrados a los veinte minutos de metraje. Del resto se encarga la nieve, el amor imposible roto por una guerra, el abogado de mente preclara interpretado por un magnífico Max Von Sydow, que ve en el juicio a Katsuo (Rick Yune) una oportunidad para liberar de aprensión a su comunidad y restaurar la integridad y la honestidad en sus gentes. También en vilo nos mantiene Ethan Hawke. Su personaje, Ishmael, resentido aún, enamorado todavía, puede reunir pruebas que absuelvan al marido de Hatsue. Mientras decide si presentar dichas pruebas o no al juez, terminamos de compadecernos por todos los personajes, por cómo las consecuencias de una guerra reciente manejan el destino y las vidas de todos ellos, en especial del pobre Ishmael, anclado a su primer amor de una forma que él no puede evitar. La ternura luminosa de sus recuerdos se yuxtapone a ese invierno frío y nevado del presente. Asistimos a su duelo interno, acompañados por la preciosa partitura de James Newton Howard.
Mi tema favorito del segundo disco en solitario de Tom Petty, Wildflowers, de 1994. El resto del compacto es excelente también, con una producción muy cuidada, y con grandes cortes como You don't know how it feels o It's good to be king.
... no le diría yo que no a una lección de vuelo.
Título original: Brother
Interpretada, montada, escrita y dirigida por Takeshi Kitano, Brother arroja un montón de buenas imágenes, de planos tan sobrios como originales (recuérdese el tiroteo a oscuras en el túnel contra la banda rival, en el que sólo a través de los fogonazos de pólvora podemos contabilizar el número de impactos e intentar adivinar así quién va venciendo), de una manera de hacer cine de género inusual por estos lares. Es como si Kitano integrara a la estructura de una peli sobre el hampa todo el hermetismo y la contención del tradicionalismo japonés, sin el que sería difícil eximir a su personaje en Brother, su fatalismo, su resignación, su silencio plácido y contemplativo, el uso de la violencia como un modo efectivo y hasta natural de reordenar los elementos discordantes en su entorno. Por tanto, Yamamoto, sin ser un psicópata, es capaz de verdaderas carnicerías, en estallidos de brutalidad que sin embargo no lo deshumanizan, sino al contrario, lo definen: Yamamoto es un soldado; despachar enemigos es cuestión de trabajo, del mismo modo que extorsionar, asustar, ejercer represión y terror son sólo medios para asegurar un fin concreto.