Eres perfecto para otros


Venga, solicitada la tarjetita. Que aprovechen lo que puedan del saco de carne maltratada que dejaré cuando palme. Sin embargo...

"Eres perfecto para otros" me parece un enfoque desafortunado para una campaña de estas características. Comprendo el sentido emotivo de la frase, pero mi lado más refunfuñón no puede evitar un pensamiento torcido y una de esas sonrisas con meneo de cabeza, que dicen que es un recurso literario requetesobado en novelas, tanto como hablar de olores o describir cortinas durante cuatro páginas seguidas. Pero oye, las sonrisas tristes negadas con la chorla existen, como las cortinas dignas de ser descritas o los olores protagonistas de un entorno y un momento determinado. Cuando espiche por fin seré perfecto para otros, ¿no? Vaya, vaya, vaya. En vida, no. Fiambre, sí. Vivito y coleando quizá no me aceptarías como yerno, como cuñado, como novio. Pero resulta que a cachitos sí sería perfecto para tu hija, para tu hermana, para ti misma. 

Pues de acuerdo. En cierta forma hay una coherencia filosófica en esto. Dado que rara vez he sido perfecto para alguien más allá de unos años, de unos meses, de unas semanas, a trozos de mi tiempo, a trozos de mi vida, que así sea también tras mi muerte: perfecto para otros sólo a trozos. 

Bonito post, ¿verdad? Cómo ensuciar un acto altruista en menos de trescientas palabras.

Ahora espero que no vengan a casa estos dos personajes. Con lo bien que me caen, hasta les prepararía una tacita de té y todo...


Si queréis ser perfectos para otros (a pedazos), click aquí.

Oscar 2012, una aproximación


Llegué un poco tarde a la alfombra roja, pero con bastante tiempo como para constatar que nadie se salió de la norma este año: ellos de pingüinos, ellas impecables, con trajes muy clásicos y peinados en consonancia. Mi favorita, Olivia Wilde, con un aire a lo Audrey Hepburn que no le sentaba nada mal a esa cara de vicio suya.

La ceremonia arrancó bien, con un Billy Crystal sembrado ("Nada puede aliviar mejor la crisis que ver a millonarios entregando estatuillas de oro a otros millonarios"), que cantó, bromeó y dio paso a los dos primeros premios de la noche, que se entregaron a la velocidad del rayo, los correspondientes a Fotografía y Dirección Artística.

Poco después hubo uno de esos montajes preciosos sobre "la magia del cine" y Crystal alabó la experiencia completa de ver una película en una gran sala, no en las nueve pulgadas de un teléfono móvil o dispositivo similar. Y no pude estar más en desacuerdo. Entre el espectáculo de un cine y la pequeñez guerrillera de un smartphone, existe toda una manera de disfrutar la cinefilia, sin prescindir por ello de una calidad mínima. Ahora, ya no imitas el cine en casa, como en la época del vídeo. Ahora es que metes un pequeño cine en tu casa. A todo trapo, con pantallazo de cagarse la perra, en alta definición y con sonido envolvente. Y del mismo modo que ya no echo de menos las recreativas cuando juego en mis consolas, tampoco añoro "la magia de la sala oscura". De hecho, odiaba compartir una película con desconocidos. Detestaba la sobreactuación del público, los ruidos, los olores dulzones de las chocolatinas y las colonias, los comentarios a media voz (para que se oyeran bien) y los zombis meones, variedad de no-muerto caracterizada por su incontinencia urinaria, su torpeza y el uso de un lenguaje elemental antes de atacar ("Perdón", "Con permiso", "Disculpa" o "Cuidao"). Creo que aún queda magia en las salas de cine, claro que sí, pero es una magia que dejó de hechizarme hace mucho tiempo. En la actualidad, este aprendiz de brujo vuestro se monta el caldero en casa todas las noches.

La gala continuó a toda pastilla. Si no fuera por los cortes para publicidad, todo habría concluido en una hora y media. Tras el Oscar al Mejor Sonido hubo un número musical a cargo del Circo del Sol, bonito, aunque cuando acercaban las cámaras a un par de acróbatas, aquello recordaba al funesto Tú sí que vales.

Dos parejas presentadoras destacaron sobre el resto, Ben Stiller y Emma Stone por un lado, Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow por el otro.

De los breves discursos de agradecimiento, destacaría el de Christopher Plummer y el de Meryl Streep. La Streep bromeó sobre su premio, sobre la previsibilidad del mismo y el hartazgo que puede producir ella en los demás cuando es premiada. Pero considerando que no le caía una estatuilla desde 1982, que lo ha merecido con creces desde entonces por Memorias de África, por Tallo de hierro, por Adaptation (ahí estaba espléndida) o por Los puentes de Madison, que es una institución viviente, el espejo modélico en el que se miran miles de jóvenes actrices, pues no me parece a mí que su Oscar necesite ser disculpado, ni siquiera en clave de humor.

Olé al Oscar técnico de Douglas Trumbull, otro de esos nombres que para mí son tan especiales como para un niño las palabras "Disney" o "Playstation".

Como no hubo una catástrofe terrorista en Nueva York, Woody Allen siguió a lo suyo, tocando el clarinete y pasando tres kilos del evento, pese a que se llevara un premio por Midnight in Paris. Bravo por ti, Wild Man Blues.

El momento In Memoriam no deparó sorpresas. Cierto que desde el auge de Internet estamos más al tanto de las defunciones célebres, pero raro es el año que no me pillan con la guardia baja. Y sin embargo esta vez no exclamé ningún "Oooh, hostia puta".

En general, una gala sosa, "desapasionada", como describiría Redrum en Facebook, más austera que la del año pasado y muy en su sitio, enfilada, cronometrada y vigilada como nunca. Ni una sola anécdota digna de mención, ni un invitado que se saliera en lo más mínimo del guión. Al menos en el 2011 tuvimos a Kirk Douglas comportándose como un irritable (y adorable) viejo verde.

Y por último, mi quiniela fue un desastre. Sólo acerté siete premios. O estoy perdiendo facultades o los Oscar ya no son tan previsibles como hace un par de décadas, cuando bastaba apostar a la peli con más nominaciones para dar en la diana. 

Espíritu de venganza


El Motorista Fantasma regresa y por eso el wallpaper (¿en 3D también? creo que sí) de lo que queda de febrero va a su salud.

(Click en la imagen para ampliar)

Con derecho a roce


Título original: Friends with Benefits
Año: 2011
Duración: 109 min.
Nacionalidad: Estados Unidos
Director: Will Gluck
Guión: Keith Merryman, David A. Newman, Will Gluck
Fotografía: Michael Grady
Intérpretes: Mila Kunis, Justin Timberlake, Patricia Clarkson, Woody Harrelson, Emma Stone, Rashida Jones, Jenna Elfman, Andy Samberg, Richard Jenkins, Bryan Greenberg

Sinopsis: Dylan y Jamie son dos amigos jóvenes, solteros y atractivos que deciden embarcarse en una relación estrictamente física sin compromiso... pero sin dejar de ser amigos. "Sólo sexo", es lo que acuerdan. Lo que no se pueden imaginar es que este tipo de relación híbrida no les traerá más que complicaciones.

(Ficha y sinopsis: Filmaffinity)

Soy un público agradecido cuando de comedias románticas se trata, si aceptamos ese nombre compuesto como vaga descripción de un género que, a menudo, se escapa por la tangente y nos lleva por insospechados derroteros emocionales. Cuando así ocurre, lo disfruto, pero también entro sin problemas en bobadas canónicas, las mismas que tanto detesta como espectador Dylan (Justin Timberlake) en Con derecho a roce porque, tal y como con el terror y la ciencia-ficción, me conformo con muy poquito, y voy siempre a la búsqueda del momento, la frase, la escena, el plano o el detalle que me harán feliz en mi sofá. Además, ya conocéis mi lado blandengue: soy más entusiasta con los besos de cine que un herpes labial en un morro ajeno. Y si esos besos llegan a través de un buen guión, bien fotografiados y bien interpretados, pues lubricante sobre genitales, que es como el miel sobre hojuelas, pero en versión porno.

Con derecho a roce no es Olvídate de mí ni 500 días juntos. Pero tampoco es el cuento de hadas con final feliz que supuso Pretty Woman, a la que se cita en una escena. A propósito de Pretty Woman, si Edward Lewis (Richard Gere) hubiese sido un putero barrigudo que retira de la calle a una zorra rumana, hablaríamos de un agridulce drama social, ¿no? ¿Qué convierte a Pretty Woman en cuento de hadas? La pasta, mucha pasta, "una cantidad indecente de ella". En realidad, el film de Will Gluck está más cercano a Cuando Harry encontró a Sally, de Rob Reiner, que fue la gran sorpresa de taquilla de 1989, y que se asentó como un pilar para el género, fácilmente identificable su influencia desde entonces. Las historias a la sombra de aquel Harry y aquella Sally aparecen con frecuencia en nuestras carteleras. Dos amigos de fluida verborrea, ácidos, muy cosmopolitas y muy modernos, descubren que follando han complicado su relación, hasta que el sexo (animal, puro y libre, por tanto sujeto a sospecha) queda legitimado a través de un amor revelador y casi revelado. También en este film llegan ecos del Woody Allen más dorado, pero sin insistir demasiado en las grandes obsesiones psicoanalizadas del neoyorquino feo, bajito y genial.

Como en aquella anécdota de Annie Hall, Dylan y Jamie (Mila Kunis) también necesitan los huevos imaginarios de esa gallina llamada Amor, pero el problema con estos dos es que, a diferencia de Alvy y Annie, no reconocen las tortillas suculentas que se están zampando hasta que casi se quedan sin ellas. En ese sentido, la película toca un tema no por manoseado menos vigente: las contradicciones surgidas de la revolución sexual en la década de los sesenta del siglo pasado. Ya desmontado del todo el imperativo de establecer una relación sentimental para dar rienda suelta al sexo lúdico, ahora que hasta los que nunca han tenido "follamigas" presumen de ellas (y no dudan en maquillar un polvo de compasión, obtenido de una expareja harta de escuchar los balbuceos de un borracho, como una noche triunfal más), en Con derecho a roce casi volvemos a la vieja pregunta de Cuando Harry encontró a Sally: "¿Pueden un hombre y una mujer dormir juntos y seguir siendo amigos? Y aunque en la práctica no hay una respuesta única, aunque en esto de las relaciones cada pareja escribe sobre la marcha su propio libro de estilo, Con derecho a roce contesta con un conservadurismo que, bien mirado, no podría ser más adecuado a nuestro tiempo.

Pero su loa a la unidad familiar tradicional (llamadlo compromiso, llamadlo noviazgo, llamadlo como queráis; al final, más contribuyentes sosteniendo el peso de la civilización) se tolera bien gracias a una historia infalible (chico y chica se conocen, se gustan, follan, discuten y se reconcilian: el eterno vals de la humanidad, desde la caverna hasta la vivienda de ochenta metros cuadrados) y a unos actores jóvenes, guapos y con más tablas encima que una hoguera de San Juan.

El Justin Timberlake actor me parece un animal escénico fascinante. Y a ella ya la quería desde Aquellos maravillosos 70 (repartía mis ojos entre su pelo negro y la alucinante frente de cuatro palmos de largo de Laura Prepon). Y cuando Con derecho a roce termina, no se siente uno estúpido del todo, ni nota tampoco síntomas premenstruales. Aprobado alto, amigos. Pero muerte a los flashmobs.

Nominaciones Oscar 2012


Están a la vuelta de la esquina, qué barbaridad. Dejo por aquí las nominaciones y postergo mi quiniela para más adelante.

MEJOR PELÍCULA
- 'Caballo de Batalla'
- 'The Artist'
- 'Moneyball'
- 'Los Descendientes'
- 'El árbol de la vida'
- 'Midnight in Paris'
- 'Criadas y señoras'
- 'La invención de Hugo'
- 'Tan fuerte, tan cerca'

MEJOR DIRECTOR
- Michel Hazanavicius ('The Artist')
- Martin Scorsese ('La invención de Hugo')
- Terrence Malick ('El árbol de la vida')
- Woody Allen ('Midnight in Paris')
- Alexander Payne ('Los descendientes')

MEJOR ACTOR
- George Clooney ('Los descendientes')
- Jean Dujardin ('The Artist')
- Brad Pitt ('Moneyball')
- Demian Bichir ('A better life')
- Gary Oldman ('El topo')

MEJOR ACTRIZ
- Glenn Close ('Albert Nobbs')
- Viola Davis ('Criadas y señoras')
- Rooney Mara ('Los hombres que no amaban a las mujeres')
- Meryl Streep ('La dama de hierro')
- Michelle Williams ('My week with Marilyn')

MEJOR ACTOR DE REPARTO
- Kenneth Brannagh ('My week with Marilyn')
- Jonah Hill ('Moneyball')
- Christopher Plummer ('Beginners')
- Nick Nolte ('Warrior')
- Max Von Sydow ('Tan fuerte, tan cerca')

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
- Berenice Bejo ('The Artist')
- Jessica Chastain ('Criadas y señoras')
- Melissa McCarthy ('La boda de mi mejor amiga')
- Octavia Spencer ('Criadas y señoras')
- Janet McTeer ('Albert Nobbs')

MEJOR PELÍCULA ANIMADA
- 'Chico y Rita'
- 'Un gato en París'
- 'Kung Fu Panda 2'
- 'El Gato con Botas'
- 'Rango'

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
- 'Margin Call'
- 'Midnight in Paris'
- 'La boda de mi mejor amiga'
- 'Nader y Simin, una separación'

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
- 'Los Descendientes'
- 'La invención de Hugo'
- 'Los idus de Marzo'
- 'Moneyball'
- 'El topo'

MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA
- 'Bullhead' (Bélgica)
- 'Footnote' (Israel)
- 'In darkness' (Polonia)
- 'Monsieur Lazzard' (Canadá)
- 'Nader y Simin, una separación' (Irán)

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
- 'The Artist'
- 'Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 2'
- 'La invención de Hugo'
- 'Midnight in Paris'
- 'Caballo de batalla'

MEJOR FOTOGRAFÍA
- 'The Artist'
- 'Los hombres que no amaban a las mujeres'
- 'La invención de Hugo'
- 'El árbol de la vida'
- 'Caballo de batalla'

MEJOR VESTUARIO
- 'Anonymous'
- 'The Artist'
- 'La invención de Hugo'
- 'Jane Eyre'
- 'W.E.'

MEJOR MONTAJE
- 'The Artist'
- 'Los descendientes'
- 'Los hombres que no amaban a las mujeres'
- 'La invención de Hugo'
- 'Moneyball'

MEJOR EFECTOS VISUALES
- 'Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 2'
- 'La invención de Hugo'
- 'Acero puro'
- 'El origen del planeta de los simios'
- 'Tranformers 3: El lado oscuro de la Luna'

MEJOR MAQUILLAJE
- 'Albert Nobbs'
- 'Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 2'
- 'La dama de hierro'

MEJOR EDICIÓN DE SONIDO
- 'Drive'
- 'Los hombres que no amaban a las mujeres'
- 'La invención de Hugo'
- 'Transformers 3: El lado oscuro de la Luna'
- 'Caballo de batalla'

MEJOR SONIDO
- 'Los hombres que no amaban a las mujeres'
- 'La invención de Hugo'
- 'Moneyball'
- 'Transformers 3: El lado oscuro de la Luna'
- 'Caballo de batalla'

MEJOR BANDA SONORA
- 'La aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio'
- 'The Artist'
- 'La invención de Hugo'
- 'El topo'
- 'Caballo de batalla'

MEJOR CANCIÓN
- "Man or Muppet" ('Los Muppets')
- "Real in Rio ('Rio')

MEJOR DOCUMENTAL
- 'Hell and Back Again'
- 'If a Tree Falls'
- 'Paradise Lost 3: Purgatory'
- 'Pina'
- 'Undefeated'

MEJOR CORTOMETRAJE
- 'Pentecost'
- 'Raju'
- 'The Shore'
- 'Time Freak'
- 'Tuba Atlantic'

MEJOR CORTO DOCUMENTAL
- 'The Barber of Bigmingham'
- 'God is the Bigger Elvis'
- 'Incident in New Baghdad'
- 'Saving Face'
- 'The Tsunami and the Cherry Blossom'

MEJOR CORTOMETRAJE ANIMADO
- 'Dimance/Sunday'
- 'The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore'
- 'La Luna'
- 'A Morning Stroll'
- 'Wild Life'

Presentará Billy Crystal: cojonudo.

Visto en: e-cartelera.

14 para el 14, 2012


Os traigo otra selección musical babosa, como el año pasado.


(Click en la imagen para acceder. Requiere Spotify y veintiocho unidades de Lantus SoloStar)

Adiós a Whitney Houston


Patrick Bateman y yo lo sentimos mucho. Leamos al bueno de Patrick, dejad que busque las páginas correspondientes. A ver, a ver... las listas de esperas para cenar en Harry´s... atrapar una rata para torturar con ella a una chica... la disciplina del ejercicio físico... una percha afilada... cortar una cabeza humana sin manchar demasiado el apartamento... un concierto de U2... ¡Eps! Aquí está:

[Whitney Houston irrumpió en la escena musical en 1985 con el LP de su mismo nombre que contenía cuatro temas que fueron número uno en single, entre ellos "The Greatest Love of All", "You Give Good Love" y "Saving All My Love of All", además de ganar un Grammy como mejor intérprete vocal pop femenina y dos American Music Awards, uno por el mejor single de rhythm and blues y otro por el mejor vídeo de rhythm and blues. También fue elegida como artista revelación del año por Billboard y Rolling Stone. Con todo este alboroto uno podría esperar que el álbum fuera una grabación decepcionante, sin brillo, pero sorprendentemente Whitney Houston (Arista) es uno de los discos de rhythm and blues más cálidos, más complejos y más perfectos de la década, y la propia Whitney tiene una voz que casi ni se puede creer. Desde la elegante y bellísima foto de la cubierta del álbum (con un vestido de Giovanne De Maura) y su sexy contraportada en el otro lado (con un traje de baño de Narma Kamali), uno se da cuenta de que va a ser un asunto profesional; la grabación es suave pero intensa y la voz de Whitney supera tal cantidad de limitaciones y es tan versátil (aunque fundamentalmente sea una cantante de jazz), que es difícil captar el álbum al escucharlo por primera vez. Pero es que uno no quiere que sea así. Uno quiere saborearlo muchas veces.
Se abre con "You Give Good Love" y "Thinking About you", los dos temas producidos por Kashif, de los que emanan unos arreglos de jazz cálidos, exuberantes, pero con una rítmica de sintetizador contemporánea, y aunque son dos buenas canciones, el álbum no emociona hasta "Someone for Me", que fue producida por Jermaine Jackson, donde Whitney canta con melancolía, acompañada de un fondo jazzístico, y la diferencia entre su melancolía y la energía de la canción resulta muy conmovedora. La balada "Saving All My Love For You" es la canción más sexy, más romántica del disco. Tiene también un sólo de saxofón realmente bueno de Tom Scott y se pueden escuchar influencias de los grupos de pop de chicas de los años sesenta (su coautor es Gerry Goffin), aunque los grupos pop de chicas de los años sesenta nunca hicieron una canción tan emotiva y sexy (ni tan bien producida) como ésta.
"Nobody Love Me Like You" es un magnífico dúo con Jermaine Jackson (que también la produjo) y sólo un ejemplo de lo sofisticadas que son las letras de este álbum. De lo último que carece es de escasez de buenas letras, que es lo que habitualmente sucede cuando una cantante no produce su propio material y tiene que recurrir a un productor para que se lo elija. Pero Whitney y compañía han sabido elegir perfectamente.
El single para discoteca "How Will I Know" (que considero la mejor canción para bailar de los años ochenta) es una alegre oda al nerviosismo de una chica que no sabe si otro chico está interesado por ella. Cuenta con un gran riff a los teclados y es el único corte del álbum producido producido por el niño prodigio Narada Michael Walden. Personalmente, mi balada favorita (junto a "The Greatest Love of All", su mayor logro) es "All at Once", que es sobre una joven que se da cuenta de repente de que su amante se está alejando de ella, y cuenta con un espléndido acompañamiento de cuerdas. Aunque en el álbum no haya nada que suene a relleno, el único corte que podría estar cerca de ello es "Take Good Care of My Heart", otro dúo con Jermaine Jackson. El problema es que se desvía de las raíces jazzísticas del álbum y parece demasiado influido por la música bailable de los ochenta.
Pero el talento de Whitney vuelve a surgir triunfante con el abrumador "The Greatest Love of All", una de las mejores y más poderosas canciones que nunca se hayan escrito sobre el instinto de conservación y la dignidad. Desde la primera frase (Michael Masse y Linda Creed aparecen como autores) hasta la última, es un perfecto modelo de balada sobre la fe en uno mismo. Es una afirmación potente que Whitney canta con una grandeza que roza lo sublime. Su mensaje universal cruza cualquier frontera y en él insiste en que no es demasiado tarde para hacernos mejores, para obrar con más amabilidad. Dado que en el mundo en que vivimos es imposible sentir simpatía hacia los demás, siempre podemos sentir simpatía hacia los demás, siempre podemos sentir simpatía hacia nosotros mismos. Es un mensaje importante, crucial, y está bellamente afirmado en este álbum.

Su segundo esfuerzo, Whitney (Arista, 1987) contiene cuatro singles que fueron número uno: "I Wanna Dance With Somebody", "So Emotional", "Didn´t We Almost Have It All?" y "Where Do Broken Hearts Go?", y en su mayor parte fue producida por Narada Michael Walden, y aunque no es un esfuerzo tan serio como Whitney Houston, tampoco sufre del conocido bajón propio de la segunda obra. Empieza con el saltarín, el bailable "I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me)", que está en la misma vena incontenible "How Will I Know" del álbum anterior. Le sigue el sensual "Just a Lonely Talking Again", donde se refleja la importante influencia de jazz que permeaba el primer álbum, y donde uno también puede notar la nueva madurez artística de la voz de Whitney. Ella es la autora de todos los arreglos vocales del álbum, algo que es muy evidente en "Love Will Save The Day", que es la canción más ambiciosa que haya interpretado Whitney nunca.
Fue producida por JellyBean Benitez y pulsa con intensidad en tiempo rápido y, como la mayor parte de las canciones de este álbum, refleja una conciencia creciente del mundo en el que todos vivimos. Whitney canta y nosotros lo creemos. Es un cambio absoluto con respecto a la imagen más suave de la niña perdida que era tan atractiva en el primer álbum.
Todavía presenta una imagen más adulta en la canción producida por Michael Masser "Didn´t We Almost Have It All", que es sobre el encuentro con un amante perdido hace tiempo al que se le cuentan los sentimientos de la aventura del pasado, y es una Whitney poética al máximo. Y como en la mayoría de las baladas, hay un brillante arreglo de cuerdas. "So Emotional" está en la misma línea que "How Will I Know" y "I Wanna Dance With Somebody", pero tiene una mayor influencia del rock y, como todas las canciones de Whitney, la interpreta una tremenda banda de estudio con Narada a la batería, Wolter Afanasieff en el sintetizador y el bajo sintetizado, Conrado Rustici a la guitarra y un tal Bongo Bo que programa la percusión y las intervenciones de la batería. "Where You Are" es la única canción del álbum producida por Kashif y posee una indeleble impronta de profesionalidad, tiene un chispeante sonido al que contribuye un solo de saxo muy funky de Vincent Henry. Me suena a un single de éxito (pero me pasa con todas las canciones del álbum) y me pregunto por qué no ha aparecido así.
"Love Is a Contact Sport" es la auténtica sorpresa del álbum, un número de excelente sonido, audaz, sexy, que en términos de producción es la pieza central del álbum y cuenta con una letra excelente, aparte de un gran ritmo. Es una de mis canciones favoritas. En "You´re Still My Man" se puede oír claramente que la voz de Whitney es como un instrumento, una máquina perfecta, cálida, que casi supera al sentimiento de la música, pero la letra y la melodía son demasiado intensas para dejar que ningún cantante, incluso una del calibre de Whitney, les hagan sombra. "For the Love of You" muestra la brillante capacidad de programación de la percusión de Narada y su moderno sentimiento jazzístico remite no sólo a los modernos maestros del jazz como Michael Jackson y Sade, sino también a otros artistas como Miles Davis, Paul Butterfield y Bobby McFerrin.
"Where Do Brokens Hearts Go" es la propuesta de inocencia perdida y el intento de recuperar la seguridad de la infancia más intenso del álbum. Su voz es tan encantadora y controlada como siempre lo ha sido y nos lleva a "I Know Hi, So Well", el momento más conmovedor del disco, porque es ante que nada un hermoso dúo con su madre, Cissy. Es una balada sobre... ¿quién? ¿un amante compartido?, ¿un padre hace tiempo perdido?, con una combinación de nostalgia, pena, determinación y belleza, y finaliza el álbum con una nota perfecta y llena de hermosura. Podemos esperar cosas nuevas de Whitney (hizo un sorprendente regalo a los Juegos Olímpicos de 1988 con la balada "One Moment in Time"), pero incluso si no hace nada más, seguirá siendo la voz negra de jazz más apasionante y original de su generación.]

De American Psycho, de Bret Easton Ellis, Ediciones B, 1991.

En 1993, pensé que todo el mundo se había vuelto gilipollas con El guardaespaldas (que si mal no recuerdo, aunque conste en IMDB como de 1992, aquí se estrenó sobre enero o febrero de 1993),  ridículo y pedorro taquillazo que no penetró en mi sensibilidad ni por la canción aquella, temazo incuestionable que coronaba el final de la peli. Yo lo andaba flipando con el Drácula de Coppola, con La edad de la inocencia, con La chica del gángster, con Parque Jurásico, cómo no, pero... ¿El guardaespaldas?  Y os juro que no lo entendía. Hasta el imbécil del primer novio de mi hermana se emocionó con aquella moñada, y eso que era el típico gañán adicto al cine de acción (hasta su revista de cine favorita era precisamente Acción, una especie de Pronto del cine de estreno, con muchas fotografías y poco texto, que ignoro si todavía se sigue publicando). Ya por entonces, ésa no era mi Whitney. Ya por entonces era la Whitney Diva Negra: pelo cardado, vestidos caros, poses sofisticadas... La misma transformación que ya advertía Patrick Bateman más arriba estudiando el segundo álbum de la artista.

No me gustaba especialmente la Whitney Houston Diva Negra, pero chicos, aquella jovencita del I Wanna Dance With Somebody era un "Oh, Dios mío, quiero mesar esos rulillos, trincar esas tetas, rebotar en ese culo y besar esa boca". Era yo con unos catorce o quince años deslumbrado por el colorido y la alegría visual de una década que tuvo sus momentos (neones y aerosoles: deseando que vuelvan), y haciéndome la solemne promesa de montarme el puto United Colors of Bennetton del sexo en cuanto creciera lo bastante. Y la negra del lote, que fuese como ella.


Que descanses en paz, guapetona.

P2P


Ahora que hasta en Vagos y en Por descarga directa retornan al P2P, no nos vendrá mal un pequeño listado con direcciones útiles para seguir pirateando, aunque sea a velocidad de burra. Me fue imposible resistirme a la comodidad y la rapidez de JDownloader, pero echaba de menos el eMule, oye. Lo que no me dio por explorar nunca fue el mundo torrent (abierto a sugerencias vuestras, por supuesto), así que sólo os pegaré las webs que solía frecuentar hace unos años, casi todas de enlaces ed2ks.

En primer lugar, Tomadivx, mi favorita, con buscadores específicos (por director, por género, por actor, por actriz, por año, etc.) y con el relajante Modo Videoclub, consistente en cascadas de pequeñas carátulas. El apartado Juegos para PC es harto interesante, sobre todo para rescatar aquellos videojuegos que hace seis o siete años no podíamos correr en nuestros ordenatas y ahora ya van fluidos hasta en un portátil de gama baja.

Una que solía visitar a menudo era Hispashare. Empiezan a verle las orejas al lobo, pero por lo menos no se han rajado, como en Sharemula, que dan todo el perfil de culo prieto ante un email de los abogados de SGAE.

Podríamos seguir con EliteDivx, pero ya no existe. Una lástima. En su defecto, Elitefreak, que será familia, supongo. De similar estructura a Tomadivx. Algo más guarrilla a la hora de utilizar el buscador, pero nada grave.

Otra recomendación es DivX Clásico. Con estructura de foro, que no es que sea muy user friendly. Pero una vez dentro, os aseguro que os dará igual. Una auténtica gozada ir pasando páginas y revisando el catálogo que tienen.

Por último, P2PLatinos, ideal para buscar con rapidez novedades en dvdrip.

Y no recuerdo más ahora mismo. En su momento, yo culebreaba por casi una docena de este tipo de páginas. Si estas cuatro son las que me afloran al pensar en los años de eMule, es que sin duda deben de ser las buenas.