Algunos apuntes breves que sirven para comprender por qué ha sido y sigue siendo uno de los nuestros. Comentarios míos, si los hay, en agradable y discreto color naranja Ziggy.
*Era de clase media acomodada, pero en la adolescencia formó parte de una banda callejera. Compaginaba buenas notas en el New School for Social Research con actividades propias de pandillero. Afortunadamente, encontró su camino a los dieciséis años, edad a la que abandonó el instituto para debutar como actor en El oso, de Chejov. La próxima vez que admiréis su cara de concentración psicopática a la hora de darle patadas a alguien en peliculones como Casino o El cabo del miedo, pensad que la implicación con el personaje ya la llevaba trabajada desde antes del Actors Studio.
*Antes de convertirse en una estrella, De Niro fue invitado a una fiesta por Shelley Winters. Él había anunciado que aparecería acompañado de una amiga, una joven y encantadora actriz, pero llegó solo. Cuando le preguntaron, aclaró que su amiga llegaría más tarde. Pero el tiempo pasaba y la chica no hacía acto de presencia. Cuenta Shelley Winters que era imposible saber por la expresión de Robert De Niro si éste se sentía dolido o furioso. Desapareció en el dormitorio de Shelley y allí se desahogó a puñetazos contra la cabecera de la cama. ¿No os recuerda a cierta escena de Toro salvaje, con Jake LaMotta en prisión?*Scorsese y De Niro se conocieron de manera casual. Ambos coincidieron en una cena y Scorsese lo confundió en un primer instante con algún pandillero de su barrio. Entre pillos andaba el juego. En aquella época, el joven director buscaba un actor para el Johnny Boy de Malas calles, y el papel recayó en De Niro.
*Tras el éxito con su Vito Corleone para El padrino II, su caché rondaba el medio millón de dólares pero, entusiasmado por el guión que había escrito Paul Schrader, aceptó los treinta mil dólares que le ofrecían por Taxi Driver y además se involucró en la producción.
*En parte retomó un personaje tan neoyorquino como el Travis Bickle de Taxi Driver para resarcirse de su frustración y malestar ante la experiencia italiana con Bernardo Bertolucci en Novecento, donde hasta el doblaje de su propia voz (hubo fallos de sincronía labial) no quedó tal y como él habría deseado.
*Jerry Lewis, tras El rey de la comedia, afirmó que él estaba algo chiflado, pero que Robert De Niro lo estaba del todo. Se ignora si el comentario aludía a la genialidad o a la locura más común. Me gusta pensar en el fifty fifty, como Rupert Pupkin cuando calcula montantes con socios imaginarios.
*Una de sus interpretaciones favoritas es la de Joseph en Jacknife, película donde volvía a dar vida a un veterano de Vietnam, como en El cazador. La recuerdo vagamente, y juraría que aquí salió directa a vídeo (¿Record Vision? ¿Filmax, tal vez?). Hora de repasarla, visto el aprecio que le tiene el homenajeado de hoy.
*El edificio que alberga a su productora, TriBeCa Productions, posee sala de proyecciones privada con capacidad para setenta personas. Este minicine fue diseñado por George Lucas, amigo del actor.
*Casi no hubo lesiones físicas durante el rodaje de Toro salvaje. Ningún actor quedó sonado, ninguna ceja se abrió, ningún labio se partió. Pero sí hubo una costilla rota, una de Joe Pesci. Pesci y De Niro se compenetraban tan bien que a menudo improvisaban líneas de diálogo, ante la permisiva mirada de Scorsese, que lo filmaba todo. En la escena en que LaMotta y Joey entrenan una serie de golpes, el lamento de Pesci cuando el puño de Robert De Niro le alcanza en el torso es tan auténtico como su gesto de dolor.
*Sobre la elección de Robert De Niro para el papel de Noodles en Érase una vez en América, Sergio Leone dijo: "En seis meses de casting vi a innumerables actores. Me sentí desconcertado cuando finalmente tuve que decidirme. Existe una gran espontaneidad en los intérpretes norteamericanos, pero ninguno supera a De Niro a la hora de construir un personaje estudiado y espontáneo a la vez".*Antes de comenzar el rodaje de La misión, De Niro se fue unas semanas de viaje con Roland Joffe. Visitaron pueblos de Argentina, junglas en la periferia de Santa Marta (Colombia) y la ciudad-fortaleza de Cartagena de Indias, fundada en 1533, escogiendo por el camino indios wuanana para el papel de nativos guaraníes. Mendoza ya crecía en su interior.
*Que el vestuario de Los intocables de Eliot Ness corriera a cargo de Armani es un dato clásico que casi todos conocemos, pero rara vez se menciona que fue De Niro quien impuso a Armani al estudio como figurinista. Además, el actor se implicó con su personaje hasta tal punto que rediseño sus prendas con la ayuda de un veterano sastre de Little Italy, Nueva York. Engordó a base de platos ricos en hidratos de carbono, pero De Niro también se deformaba a diario los orificios nasales con tapones farmacéuticos, para lograr un mayor parecido con las viejas fotografías de Al Capone.
*Por su amistad con Sean Penn y su deseo de trabajar con él en una película, impulsó el proyecto Nunca fuimos ángeles, remake de No somos ángeles, uno de sus fracasos de taquilla.
*Aunque se trataba de un papel secundario, para Llamaradas Robert De Niro inició su meticulosa preparación de siempre. Tras enterarse de que su personaje estaba basado en un investigador real, cuyo nombre era Donald Rimgale, viajó a Chicago y acompañó al hombre a su trabajo. "Pasé un día con él y le llevé a presenciar la autopsia de una víctima del fuego", recordaba a posteriori Rimgale. "Fue bastante desagradable, pero él ni parpadeó. Me impresionó la seriedad con la que se tomaba su investigación".
*Para El cabo del miedo, De Niro no recurrió a viejas películas del género, sino a presidiarios sureños reales. Sam Chwat, que fue el que le instruyó en la jerga carcelaria, recordaba que "Bobby intentaba determinar cuál de los internos era el que se aproximaba más a su concepción de Max Cady". Al parecer, el actor mantuvo contacto con un recluso autor de una "horrible agresión", un tipo "poseído por sí mismo, inteligente, de buen juicio y con un marcado aire de seguridad", según Chwat.
(Extraído del libro Robert De Niro, Mitos del Cine, RBA, 1994).



6 comentarios:
Interesante, siempre viene bien ver como preparan los papeles los profesionales de verdad.
Vale. Es un actorazo y tiene grandes películas (esa de Jacknife no la he visto), pero ha hecho tanto últimamente (y no muy bueno...) que tenemos que acordarnos de los peliculones que tiene para recordar que es un grande.
PD: Y yo que creía que igual ibas a mencionar lo de que le gustaban las mujeres negras o curiosidades más extrañas. Mejor que el anecdotario sea sobre su vida profesional y no la personal.
Un saludo.
Qué tal, Joaquín! Sí, éste es de los que si tiene que interpretar a un alcalde, amaña unas elecciones reales y desvía fondos públicos a paraisos fiscales, sólo por interiorizar, :P.
Claro, David, por eso la frase del principio (me moló el cameo en Stardust, se lo pasaba bien y se notaba). Se ha vuelto mayor, autocomplaciente.
Sé que he visto Jacknife porque por esa época alquilaba mucho dejándome guiar por nombres que respetaba, y él estaba aún con el prestigio intacto. Ésa salió por Record Vision, creo que sí, como Tallos de hierro. Pero no recuerdo nada de ella.
Pues sí, hasta se trincó a Naomi Campbell, fueron pareja un tiempo y todo, qué suerte, el puñetero. Es que en ese libro son muy formales, apenas había chascarrillos dignos de mención. Y estuvo o está casado con una negra, no estoy seguro ya.
Gracias a los dos por comentar, hasta otra.
Qué interesante.
Hay que ver lo que se curra este hombre los papeles.
Unos datos muy interesantes pero eso de "meterse tanto en los personajes" no lo acabo de ver claro ¿Acaso Leonard Nimoy se fue a convivir con los vulcanos para su personaje de Spock? Por cierto que acabo de descubrir a un joven de Niro en una película experimental de Brian de Palma "Hi, mama!" bastante curiosa. Saludos. Borgo.
O se los curraba, Moniruki, últimamente anda en piloto automático.
Ah, ni idea de ésa, Borgo. De la época de Greetings y cosas así. En realidad, creo que anterior a Malas calles, no he visto nada de él, de esa etapa joven.
Hasta otra y gracias por comentar.
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