Almas condenadas, The Ward y Secuestrados


Título original: My Soul to Take
Año: 2010
Duración: 107 min.     
Nacionaliddad: Estados Unidos     
Director: Wes Craven
Guión: Wes Craven
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Petra Korner
Intérpretes: Max Thieriot, Denzel Whitaker, Frank Grillo, Zena Grey, Danai Jekesai Gurira

Sinopsis: En la tranquila y pequeña ciudad de Riverton, la leyenda cuenta que un asesino en serie juró regresar para matar a los siete niños que nacieron la noche que él murió. Han pasado dieciséis años, y vuelve a haber desapariciones. ¿Se ha reencarnado el psicópata en uno de los siete adolescentes o sobrevivió aquella noche que le dieron por muerto? Sólo uno de los chicos sabe la respuesta.

En los quince primeros minutos de My Soul to Take está bien expuesta el alma de la película. Se narra la génesis de un monstruo, The Ripper, se tontea con la psiquiatría más hollywoodiense y se adereza con la superchería más conveniente (aquella inventada o adaptada a las necesidades de la historia). Se avanza en el tiempo y se nos lleva hasta un ritual adolescente delicioso: estereotipos juveniles con patas se reúnen alrededor de un lugar de poder para exorcizar un miedo común. Hasta aquí, todo correcto. Lamentablemente el resto de Almas condenadas es un truño, con algún que otro momento afortunado y un par de sobresaltos rodados con oficio y maneras. 

Quizá Wes Craven pretendiera forjar otra Scream, otra Pesadilla alargada en Elm Street, como ya lo intentara en 1989 con Shocker, sin éxito. En las tres mencionadas somos testigos de la aparición de un nuevo carnicero, en las tres son figuras exageradas, ya sea en su complexión física (The Ripper), en sus particularidades sobrenaturales (Horace Pinker) o en su astucia suprahumana (Ghostface), en las tres el propósito cinematográfico es muy similar (la bonita senda del slasher), pero sólo en una hay un guión perfecto. Exacto: el que escribió Kevin Williamson para Scream.  

Almas condenadas tiene un primer cuarto de hora muy interesante y unos títulos finales maravillosos, con canciones pop cojonudas y viñetas a los lados, desde dibujos conceptuales hasta páginas del storyboard. El resto... bueno, ahí está para quien lo quiera: En nombre de Caín con un poco de vudú. 

Título original: The Ward
Año: 2010     
Duración: 88 min.
Nacionalidad: Estados Unidos      
Director: John Carpenter
Guión: Michael Rasmussen, Shawn Rasmussen
Música: Mark Kilian
Fotografía: Yaron Orbach
Intérpretes: Amber Heard, Danielle Panabaker, Mika Boorem, Jared Harris, Lyndsy Fonseca, Mamie Gummer, Laura-Leigh, Sali Sayler, Sydney Sweeney, Dan Anderson

Sinopsis: En 1966, la joven Kristen (Amber Heard) es ingresada en una institución psiquiátrica, donde conoce a otras chicas perturbadas con sus respectivos problemas... y a otra que se le aparece por los pasillos al caer la noche.

Y si en Almas condenadas teníamos unos créditos preciosos, también al principio de The Ward nos encontramos con bellas ilustraciones de procedimientos brutales administrados en los manicomios de finales del siglo XIX y principios del XX. Pero, ¿cuánto hay de apoyo al punto de vista de la protagonista y dónde empieza la maniobra de distracción con esas láminas? Si lo segundo es la intención principal, sinceramente, yo no tolero que me tomen por gilipollas. Un John Carpenter que parece haber filmado esta película en modo hibernación. Si casi parece un Master of Horror cualquiera. 

Título original: Secuestrados
Año: 2010    
Duración: 85 min.
Nacionalidad: España.   
Director: Miguel Ángel Vivas
Guión: Miguel Ángel Vivas, Javier García
Música: Sergio Moure
Fotografía: Pedro J. Márquez
Intérpretes: Fernando Cayo, Manuela Vellés, Ana Wagener, Guillermo Barrientos, Dritan Biba, Martijn Kuiper, Xoel Yáñez, Candela Fernández

Sinopsis: Jaime, Marta y su hija Isa acaban de mudarse a una selecta urbanización de las afueras. Mientras se preparan para celebrar la primera noche en su nueva casa, tres encapuchados irrumpen violentamente en la vivienda con el objetivo de robar y sin importarles el horror que siembren a su paso.
Secuestrados salvó mi Noche de Brujas. Esto es cine español, esto, y no el hijo de Trueba. Cine que rinde, cine que te rinde, cine que se ve con gusto y por el que se puede y se debe pagar una entrada. 

Lo mejor de Secuestrados es que recoge cómo sería un robo a mano armada en tu propio domicilio. Por supuesto, el realismo no está en la escalada de tensión y en los más que asegurados asesinatos: eso, aunque se dé en muchos casos, no es lo habitual. El realismo al que me refiero es la sumisión y la cobardía que experimenta esta familia cuando unos intrusos irrumpen en su hogar pijo de la clásica urbanización de lujo del extrarradio. Los asaltados pendulean entre la incredulidad, el terror y el comepollismo más servil, ése que nace del instinto de supervivencia. Aquí no hay momentos de valentía heróica, y en las pocas escenas en las que suceden confrontaciones entre secuestradores y secuestrados contemplamos una violencia torpe, seca y breve, desagradable de mirar, porque sabe a telediario. A lo que imaginas cuando en el telediario empiezan a sacar cadáveres de un chalet; a las imágenes explícitas e hipnóticas de Impacto Total, a esos ladronzuelos dubitativos y a esos tenderos armados de un palo, unos lanzado navajazos al aire y los otros defendiéndose con una esgrima borracha que destroza el mostrador y la caja registradora.

Gran montaje y gran realización. Secuestrados te coje por los huevos y no te suelta hasta el final. Una mención honorífica a Manuela Vellés. Esta tía va a llegar muy lejos si sigue así.  

(Fichas y sinopsis: Filmaffinity)

Por último, el 31 de octubre lo rematé con tres episodios de Supernatural, sexta temporada. El quinceavo episodio es sencillamente una obra maestra. Acabaré comprándome esta serie, seguro que sí.

5 comentarios:

Roger Casadejús Pérez | Exabyte Informática dijo...

Segun como, la trama recuerda a flashbacks de la vida de Freddy Krueger (sobretodo con lo de "volver para matar"). Veré la película cuando pueda, parece inquietante!

Moniruki dijo...

De acuerdo contigo en todo. Así en general buena noche de Halloween ¿no?
A propósito de la Vellés, hace unos meses colgué en mi blog un corto protagonizado por ella. Te lo dejo por si lo quieres ver: http://papeldesgarrado.blogspot.com/2011/07/lo-siento-te-quiero.html

Kinski dijo...

A Craven le tengo manía, me parece un tio mediocre que tuvo suerte en la vida. Pero es solo mi opinión.
The Ward no estám mal pero después de 10 años de sequía uno esperaba otra cosa de más pegada.
Secuestrados la vi en el cine y me gustó mucho, otro caso de que se pueden hacer cosas diferente es este país.
Aún no he comenzado a ver la sexta temporada de Supernatural, pero creo que debería ahber terminado en la quinta.
Por cierto te recomendaría la serie American Horror Story, terror de la mano de los creadores de Nip Tuck.

Saludos.

Insanus dijo...

Hola, Roger. Sí, siempre hay algo de Freddy desde que nació Freddy (y antes, con La gran huída), como si Craven intentara siempre que aborda el tema crear otro monstruo que significara tanto.

Bueno, sólo empecé a caldearme al final, con Secuestrados y Supernatural, pero en fin, he tenido años aún más flojos. Me hago un café, cargo una pipa y voy para allá, Mónica.

Bueno, Kinski, hombre, tanto como mediocre... Sí es cierto que muchos estuvieron ahí en el momento apropiado, como Tobe Hooper, Sam Raimi y algunos más. Sí, el final de la 5ª temporada era perfecto para dejarlo ahí. Pero oye, siempre que no patine todo hacia lo grotesco y lo absurdo, por mí adelante.
Anoto esa recomendación y pienso buscarla dentro de un rato.

marguis dijo...

Vaya, vaya, tres pelis que tenía pendientes y solo una vale la pena!!!
De todas maneras seguro que las tres acaban cayendo ya me conoces...

Por cierto, en Amazon UK sacan de vez en cuando ofertones totales, mi hermano se compró la tercera y la cuarta de Supernatural en Blu Ray por cuatro duros... ahora está esperando a que pongan a un precio decente las demás para completar la colección... Supernatural Forever!!! Ja, ja, estoy como una cabra, ¿no?