Título original: Animal Kingdom
Año: 2010
Duración: 112 min.
Año: 2010
Duración: 112 min.
Nacionalidad: Australia.
Director: David Michôd
Guión: David Michôd
Música: Antony Partos
Fotografía: Adam Arkapaw
Director: David Michôd
Guión: David Michôd
Música: Antony Partos
Fotografía: Adam Arkapaw
Intérpretes: Ben Mendelsohn, Joel Edgerton, Guy Pearce, Luke Ford, Jacki Weaver, Sullivan Stapleton, James Frecheville, Dan Wyllie, Anthony Hayes.
Sinopsis: Tras la muerte de su madre, Joshua “J” Cody tiene que trasladarse a casa de su abuela Janine, que vive en Melbourne con sus tres hijos, Andrew, Darren y Craig, todos implicados en negocios ilegales. Inevitablemente, el chico se verá envuelto en los turbios asuntos de sus tíos, sobre todo cuando se produzca un enfrentamiento entre sus familiares y las autoridades locales, situación que provocará una serie de asesinatos a sangre fría. El sargento Leckie intentará salvar a Joshua y, además, conseguir su colaboración para detener a la banda.
(Ficha y sinopsis: Filmaffinity)
Me había encontrado con comentarios sobre Animal Kingdom en blogs de amigos y me dispuse a verla anoche. Pero me encontré con un grave problema: esta película ya se hizo, en 1985, y dirigida por James Foley. Dicen algunos que todo está escrito, soñado e imaginado. Hasta mi querido Pérez-Reverte me viene con esos rollos ocasionalmente, que si desde La Odisea y La Ilíada para acá y tal. Pos vale. Yo siempre he pensado que frases como ésas son una manera de alejar la sospecha de plagio, como el que espanta una mosca pesada con el canto más ancho de una revista. Y no digamos ya cuando mencionan casualidad, inspiraciones, homenajes o reinterpretaciones de otro texto. Con lo sencillo (y liberador) que es aceptar nuestra condición de conscientes esponjas multimediáticas. En mi librito En la ruta con Dora, la humanidad se ha extendido por la galaxia, como en tantas space operas del pulp. Hay robots, y humanos que se los follan, como en Blade Runner y tantas películas y novelas del género. Hay combates espaciales, como en Star Wars; hay una droga sintética que causa furor, como en Atmósfera cero, como en Fantasmas de Marte, como en…
En Animal Kingdom, Josh (James Frecheville), un chico algo lelo, se va a vivir con sus tíos, unos delincuentes muy buscados por la justicia, encantadores en apariencia, pero muy peligrosos; paranoicos hasta el extremo de querer eliminar a Josh cuando es apresado por la policía, por si no soporta la presión y se va de la lengua. En Hombres frente a frente, Brad (Sean Penn), un chico bastante avispado, se va a vivir con su padre y sus tíos, también unos delincuentes muy buscados por la justicia, también encantadores en apariencia y también tan peligrosos como paranoicos. Cuando Brad es detenido, sus parientes irán a por él, por si larga más de la cuenta.
En Animal Kingdom sufren inocentes por pura maldad y estupidez, como Nicky (Laura Wheelwright), la novia de J. En Hombres frente a frente también, lo mismito, con Terry (Mary Stuart Masterson), la chica de Brad, drogada y vejada sin compasión.
En Animal Kingdom estamos en Australia. En Hombres frente a frente en Norteamérica. El film de David Michôd adopta un tono más seco, el de James Foley era puro melodrama pop con una asfixiante fotografía cortesía de Juan Ruiz Anchía (cuando antes pensábamos en españoles en la meca del cine eran nombres como Anchía, José Luis Alcaine o Néstor Almendros los que nos llenaban de orgullo).
Pero estoy convencido de que si preguntáramos a los responsables de Animal Kingdom por los asombrosos parecidos entre su película y la de Foley, pondrían caritas de estupor y empezarían a contestar con uno de esos afectados tartamudeos propios de los que están en una rueda de prensa y desean dotar a sus respuestas de improvisación, humildad y sinceridad (se da mucho en el mundo del deporte; fijaos bien la próxima vez que os salga por la tele un entrenador orangután asaetado a micrófonos). “Ehm… Hom-Hom-Hombres frente a frente, ¿dices? Vaya, qué curioso, ni se nos había ocurrido que pudieran ser tan similares como tú sugieres. Bueno, ambas están basadas en hechos reales, y a veces la realidad... hum... ya-ya-ya sabes, las historias se repiten y...".





6 comentarios:
Madre mía, esta película intenté verla hace un tiempo y menos mal que el dvd estaba rayado y se paró para ahorrarme la agonía, menudo coñazo. Lo mismo se paró antes de que llegara lo interesante, pero es que es taaaan lenta no??
1besico!
Sí, esa es otra, al intentar ceñirse a cómo suceden los hechos en la vida real (desiertos de aburrimiento y entre medias un par de sucesos especiales),la peli te vegeta en coma que da gusto.
Coño, pues ni puta idea de Hombres frente a frente (un título muy gay). En fin, habrá que verla para ver si son tan parecidas como dices.
Bueno, es que de James Foley solamente he visto Glenngarry... y Confidence.
Pero macho, por mucho que se le parezca no me digas que Animal Kingdom no merece la pena.
jajjajaja es que hay un lobby gay retitulando pelis cuando llegan a España, estoy convencido ya. Nos preparan mentalmente con sus títulos. De Hombres frente a frente a At close range, pues ya ves.
Se parecen mucho, o así lo noté yo. No sé, Mr. a mí me dejó muy frío, similitudes con la de Foley aparte. A ver, es ese otro tipo de cine que a veces esperamos con necesidad incluso, así que comprendo a los que os gustó.
Pero la que sí me dejó contento fue El discurso del rey. Estuve esperando hasta que hubo una copia decente por ahí y fue una gran velada.
Animal Kingdom es una de esas pelis que cuesta ponerse a ver, yo lo he intentado un par y no he pasado de los primeros 10 minutos. Habrá que esperar a un momento más propicio.
Tomo nota de la peli del Foley, igual la veo y cuelgo la crítica como si fuera la Animal Kingdom.
Saludos.
Christopher Walken en estado de gracia, ya lo verás si te animas con este pequeño clásico ochentero.
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