Este subgénero del libro sobre el libro me toca la moral, aunque no sea más que otra manera válida de esquilmar a quien quiera pagar por la cosa que se ofrezca en cuestión. Con Canción de hielo y fuego ya lanzaron coleccionable de cartas, serie de televisión, juego de mesa, tebeos y me extraña que aún no hayan programado un videojuego. Un libro sobre los libros no tiene tampoco por qué ser un hueco sacacuartos, y a veces hasta he disfrutado con algunos ejemplos de esta veterana forma de negocio (recomiendo el estupendo El origen de El señor de los anillos, de Lin Carter, Ediciones B, 2002).
Gigamesh publica El arte de Canción de hielo y fuego, un librito de ilustraciones de 96 páginas que cuesta sobre los 30 euracos. Será (espero) una edición cuidada, en papel de calidad, y los dibujicos estarán a la altura, pero... no me jodas, hombre, casi 5.000 pelas de las de antes.
Por otro lado, este libro ya existe, pero desordenado y oliendo a delicioso amateurismo. Está en Deviantart, claro, ese portal que tantos pintamonas profesionales desdeñan y ningunean, y que es el primo lejano gráfico de iniciativas tan bonitas como Lulu o Bubok.
Así que en esta entrada, que dividiré en varias partes, os presentaré un breve dramatis personae de Canción de hielo y fuego, recurriendo sólo a creaciones colgadas en Deviantart.
Los Lannister
Los Lannister siempre pagan sus deudas. Es un lema bien inquietante que puede ahogarte en oro o dar con tus huesos en una celda oscura, según la naturaleza de la deuda que esta altiva y rica familia de Poniente haya contraído contigo. Los Lannister son también agraciados físicamente, rubios y de ojos claros, de facciones estilizadas y cuerpos esbeltos. Potencian su belleza natural con los mejores tejidos de los siete reinos, con las armaduras más elaboradas y los corceles más briosos.
Lord Tywin (Tywin Lannister, por serclegane)
Señor de Roca Casterly, padre de Jaime el Matarreyes, Cersei y Tyrion. Estratega nato, guerrero calculador, frío como el acero. No distingue entre la espada y la pluma, y se jacta de ser tan buen combatiente en el campo de batalla como en los confusos dominios de la política de estado. Los conflictos que no resuelve por la vía violenta los despacha mediante pactos, tratados y convenios. Me encanta cómo lo ha reproducido serclegane, con ese aire a villano de cómic típico.
Cersei y Jaime (Dance me to the end, de Pojypojy)
No todo amor es hermoso, y el de Cersei y Jaime es directamente una abominación. Ya se abrazaban en el útero materno, e incluso de niños ansiaban una unión más profunda, como la que practicaban los animales de granja en los alrededores del castillo. Jaime no ha conocido más mujer que Cersei ni desea a ninguna otra que no sea ella. Cersei le corresponde, aunque no se prive de calentar su cama con caballeros y nobles cuando Jaime se encuentra lejos, en alguna de sus habituales campañas militares.
Son crueles, egoístas e implacables. Están dispuestos a lo que sea por hacerse con el poder, pero Pojypojy ha preferido mostrarnos el lado más íntimo y romántico de estos dos hermanos, dibujados a mano y coloreados con Photoshop.
Tyrion (The Imp, de Timmett)
Tyrion es la vergüenza de los Lannister, tan guapos ellos, tan regios. Cuando nació, Tyrion rompió el molde. Su madre murió en el parto y lo que lloró aquella noche en brazos de la septona era un bebé feo como un demonio. Los demás niños crecían, pero Tyrion no. Él era un enano, y no un enano mitológico, de barba espesa y brazos fuertes, raza que no existe en la obra de George R. R. Martin. En Poniente, si Tyrion no hubiese sido de noble cuna, habría acabado en un circo, o de bufón en la corte de algún señor. Pero su apellido y sus talentos lo colocan en una singular situación. Tyrion lee quebradizos manuscritos cuando los demás caballeros entrenan con sus espadas, observa en silencio cuando los otros hablan y cala las intenciones de los que le rodean con un envidiable ojo crítico. Hace de las burlas a su corta estatura su mejor arma. Pero lo más importante de Tyrion es que podría ser un gobernante justo y magnánimo si se le diera la oportunidad. Es significativo que el Lannister que encierra más belleza en su interior sea él, el monstruo, el Gnomo.
Timett ha incurrido en el mismo error que yo como lector: ver a Tyrion con parte de esa luz interior reflejada en su cara. Pero me quedo con su ilustración, por encima de otras más cercanas a la descripción del autor. A alguien que se enamora de sus putas en un mundo donde éstas son menos valiosas que una vaca, no nos lo podemos imaginar sin ningún atractivo.
Timett ha incurrido en el mismo error que yo como lector: ver a Tyrion con parte de esa luz interior reflejada en su cara. Pero me quedo con su ilustración, por encima de otras más cercanas a la descripción del autor. A alguien que se enamora de sus putas en un mundo donde éstas son menos valiosas que una vaca, no nos lo podemos imaginar sin ningún atractivo.
Joffrey (His Royal Majesty Joff, de crisurdiales)
Por cuestiones de ascendencia, Joffrey tendría que aparecer como personaje de la casa Baratheon, pero este chaval es más Lannister que su mismísimo abuelo. Joff es un niño rey. Cree que su pueblo está ahí para servirle, y no al contrario. Es muy, muy guapo, y cuando el protocolo lo exige es tan encantador y gentil como un príncipe de cuento. Su maldad es pura estupidez, no hay inteligencia detrás, no de momento. No es el más peligroso de su familia, y como todavía voy por la mitad de Tormenta de espadas, no sé si su reinado será largo y fructífero o acabará pronto y de manera violenta. Pero de todos los candidatos al Trono de Hierro, Joffrey es el menos indicado para acceder al poder.
El chico de la pintura de crisurdiales guarda un notable parecido con el Hayden Christensen de La venganza de los Sith, y patina un poco en la nariz, tan ancha, y en los labios, tan gruesos, pero creo que es una buena aproximación al personaje.
El chico de la pintura de crisurdiales guarda un notable parecido con el Hayden Christensen de La venganza de los Sith, y patina un poco en la nariz, tan ancha, y en los labios, tan gruesos, pero creo que es una buena aproximación al personaje.
Los Stark
Gobiernan el norte desde hace generaciones y dicen de ellos que por sus venas corre la sangre de los Primeros Hombres. Invernalia es el reino con más territorio de todo Poniente y hasta no hace mucho era una nación independiente, con su propio monarca, hasta que hincaron la rodilla y pasaron a formar parte de una corona conjunta.
Eddard (Eddard Stark, de DeadXCross)
Luce con orgullo el emblema de su estirpe, un lobo huargo, y es un digno representante de su casa, siempre preparándose para el invierno. Su honor es su vida, y también su debilidad. Matará por honor y morirá por honor, si es preciso. Su sentido del deber es tan firme como su concepto de la lealtad. Pero aquel viejo lamento cervantino de "Qué buen vasallo sería si tuviera buen señor" se aplica al gran Eddard, que se ve arrastrado contra su voluntad a participar en el juego de tronos sólo porque su rey, su otrora mejor amigo, se lo pide.
Me encanta ese aire ligeramente asiático que le da DeadXCross a su Ned. Le pega muchísimo.
Catelyn (Catelyn Stark, de Heguy)
La unieron con Eddard Stark, y lo que en principio era uno de tantos matrimonios de conveniencia se transformó en una sólida historia de amor. Catelyn tuvo suerte y, casada con un hombre bueno, no tardó en convertirse en una Stark más. Ella, una Tully que había crecido en el clima amable de las rías bajas de Aguasdulces, subió al norte, amó el frío, colmó a Ned de hijos fuertes y sanos y contribuyó a la educación de todos ellos.
Que las mujeres en Canción de hielo y fuego estén sujetas a un patriarcado férreo es sin duda la manera de protestar que tiene el autor ante ese tópico de la fantasía épica donde ellas no pasan de trofeos sexuales o de meros adornos con vocabulario monosilábico, porque lo cierto es que los numerosos personajes femeninos de estos libros están tan cuidados y elaborados como los masculinos. En ese sentido, el minimalista dibujo de Heguy capta muy bien esa fuerza interior de Cat.
Arya (Arya Stark, de guillemhp)
Arya es una machopingo, como dicen aquí en mi pueblo, una de esas niñas que detestan las falditas y las muñecas, y que prefieren las espadas de madera y las clases de equitación a las lecciones de música y buenos modales. No se la describe como demasiado atractiva, pero es que tampoco ella pretende serlo, ni le importa demasiado su aspecto.
Esta Arya de guillemhp puede que no sea 100% fiel al canon, pero recoge la insolencia y la rebeldía que caracteriza a la segunda chica Stark, y por eso la he seleccionado de entre todos los diseños disponibles.
Sansa (Sansa´s beautiful dress, de silycat3)
Sansa cree que la vida es una canción de gestas. ¿Y por qué no? Al fin y al cabo es una niña del verano, que aún no sabe lo que es el verdadero frío (todavía no ha experimentado uno de esos inviernos infernales de varios años de duración) y que ha sido educada como una señorita de clase alta. Ser una jovencita de abolengo en Poniente es toda una profesión en sí, y la dulce Sansa es un pajarito aplicado que toca instrumentos musicales con gran virtuosismo, que conoce las rimas más populares de los bardos, que borda y cose como una experta, que sueña con tener muchos hijos y con presidir banquetes al lado de un apuesto príncipe.
Pero Sansa no es tonta, y pronto se endurecerá por dentro, cuando descubra que la guerra es muy distinta a esos torneos donde los estandartes brillan al sol y los caballeros recogen prendas de las damas antes de entrechocar sus lanzas.
El dibujo de silycat3 posee un aire a la Esther de Purita Campos, y así es como es Sansa, más o menos, una Esther del medievo fantástico.
Robb (Robb Stark, de guillemhp)
El mayor de los Stark y el heredero directo de Invernalia. Un buen chico. Su padre lo ha obligado a compartir con él tediosas sesiones de gestión y administración del reino. También ha sido testigo de cómo imparte justicia su familia. Cuando un vasallo es sentenciado a muerte, es el señor de Invernalia el que lo decapita, porque un hombre que va a morir merece ese respeto, el de "mirar a los ojos de su señor", y no ser despachado por un verdugo, como hacen los demás lores de Poniente con sus reos. De modo que Robb, antes del quinceavo día de su nombre, ya ha absorbido suficiente de Ned como para comprender que gobernar la tierra de sus antepasados es un honor, pero también una gran responsabilidad.
Recurro de nuevo a guillemhp, que vuelve a lograrlo, dotando a su Robb de esa difícil mezcla de rasgos que se da en la adolescencia, entre la niñez y el contorsionismo osteomuscular que da paso a la etapa adulta.
Brandon (Brandon Stark, de LostEwe)
Brandon, a la edad de siete años, ya trepa a alturas vertiginosas cuando nadie mira. A Bran le encanta la vista aérea de Invernalia, un paisaje que comparte con las gárgolas de piedra de los torreones y con los cuervos que anidan entre las vigas de madera. Es el segundo en línea directa con derechos sobre las tierras del norte y sólo ocupará el cargo si su padre y su hermano fallecen prematuramente o delegan en él. Pero Bran no alberga sed de poder. Sus pretensiones son sencillas: desea ser un caballero.
Precioso dibujo a lápiz coloreado con Photoshop de LostEwe, y que nos muestra a un Bran quizás algo crecidito, pero en una pose que lo define de maravilla: encaramado a un árbol como un macaco feliz.
Rickon (Rickon Stark, de guillemhp)
Demasiado pequeño para enteder qué está pasando a su alrededor. No comprende por qué las cosas no pueden seguir como antes, por qué todas las personas de su reducido y seguro universo tienen que marcharse lejos. Rickon es la ternura y el desconcierto constante de la primera infancia.
Otro diseño de guillemhp, al que no he felicitado en Deviantart porque no tengo cuenta allí. Pero mirad qué Rickon más rico se ha currado el tío.
Jon es fruto de Ned Stark y de una misteriosa dama desconocida. Lleva el apellido de los bastardos en Invernalia, Nieve, pero Ned no se desentendió de él y lo trató como a un hijo más, algo inusual entre los grandes señores, que apenas prestan atención a sus deslices de entrepierna, más allá de unas cuantas monedas que aseguren un modesto bienestar a su descendencia ilegítima.
Los bastardos ilustres en Poniente siguen siendo tan bastardos como los de estratos sociales más bajos, y por ley ni siquiera se les contempla en cuanto a derechos de herencia o sucesión. Esto amarga un poco a Jon, pero una conversación con Tyrion hará que el chico reconsidere ciertas posturas que creía inamovibles. Jon es uno de mis personajes favoritos de Canción de hielo y fuego, junto al enano Lannister, y me encanta cómo lo ha dibujado Majoh, ya vestido con los atuendos sobrios de la Guardia de la Noche.
Anexo a los Stark: los lobos huargos
(Game of Thrones, de Lareth)
Seis cachorritos desamparados cerca de su madre muerta. Seis huargos más allá del Muro. De alguna manera, Ned y su partida de caza oyen a Jon, cuando argumenta que parecen estar allí como regalo de la providencia, como amigos y futuros protectores de sus hijos. Incluso hay uno para él, para el bastardo, un albino de ojos rojos.
















3 comentarios:
¡Qué completo! a ver si me releo Juego de tronos antes de que empiece la serie.
Gracias! Habrá más entregas. Yo sólo me acercaré a la serie después de que publiquen Danza de dragones, no antes, de verdad, paso de que me amarguen la experiencia, Mónica.
Muy buen resumen, sin delatar nada importante de la historia.
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