Como todos los años, hacemos un somero repaso por las entradas de estos últimos doce meses en vuestro blog.
En enero nos despedimos de J. D. Salinger, os ofrecí sin vergüenza mi "entrada hoygan involuntaria", nos divertimos con los mejores epitafios del cementerio de Nashkel, hablamos sobre las dos temporadas de Carnivàle y os reseñé una pequeña joya de la ci-fi sesentera, Galaxias como granos de arena, de Brian Aldiss.
En febrero cumplimos juntos cuatros años, niggas, colgué para vosotros esa obra maestra del cortometrajismo español llamado Cornamusa, publiqué un especial Romeo y Julieta del que me siento bastante orgulloso y comentamos Las crónicas de Sarah Connor.
En abril os busqué fotografías de las más ardientes conejas actrices del panorama patrio, charlamos sobre Survival of the dead (temblores me dan cada vez que me acuerdo de ella), sobre Crackdown y sobre La broma infinita.
En mayo nos despedimos de Dennis Hopper, que por fin pudo caerse hacia arriba, caerse al cielo, experimenté la crónica de un chasco anunciado con la adaptación cinematográfica de una de mis novelas preferidas, os advertí sobre The Vampire Diaries y pudimos recrearnos la vista con más actrices españolas buenorras.
En junio empezó el mundial, comentamos El hombre lobo, nos crispamos con La Horde y nos reímos con Miss Marzo. La publicidad regulera de Blur motivo un pequeño exabrupto de los míos y días antes oímos una vez más el Listen without prejudice, de George Michael.
En julio vino un Pérez nuevo a casa, Ziggy, aunque él se resiste a abandonar su apellido de huérfano, Stardust (que es como el Expósito para un gato). España ganó el mundial, millones de nosotros pudimos quitarnos por fin una molesta china del zapato y de paso le dedicamos la copa a nuestros muertos. Furia de titanes resultó ser tan mediocre como el original al que versionaba (podría haber sido peor), Luna Nueva fue a Crepúsculo lo que El imperio contraataca a La guerra de las galaxias, pero Eclipse es la muerte, con guadaña y todo. Edité dos pequeños microfilms para la sección pertinente (Un día de verano y Un perro andaluz) y cambiamos de aspecto sin mayores problemas.
En agosto, reflexionamos sobre NeverDead, sobre The human centipede, sobre Equilibrium y sobre Southland Tales, sobre Océanos y sobre la condición masculina (con la inesperada visita en los comentarios de un futuro gran director de cine). Honramos a Kuato, mi tío E. me trajo su furgoneta cargada de cintas de un videoclub cerrado y pudimos aficionarnos a la segunda novelita de Mr. Lombreeze.
En septiembre vimos la luz (y las tinieblas) con Supernatural, departimos sobre El imaginario del Doctor Parnassus y sobre A serbian film, entre otras. Os transcribí la comunicación onirotelepática que tuve con Ziggy (que me lo como, que me trae loco), analizamos, con cierto retraso, Dead Space y cerramos el tema series con la correcta Los pilares de la Tierra.
En octubre seguimos flipándolo con Supernatural, compartimos una cojonuda utilidad informática, me deshice en elogios con el remake de Pesadilla en Elm Street (y han pasado los meses y me sigue entusiasmando igual), realizamos un estimulante meme de Crowley sobre libros de ciencia-ficción, nos pusimos berracos y románticos con Habitación en Roma, inauguré mi Tumblr (allí os espero) y descubrimos a Port Blue.
En noviembre me quedé a gusto despotricando contra la pretenciosa Mr. Nobody, se nos fueron para el otro barrio Irvin Kershner, Leslie Nielsen y Berlanga, volvimos a pasarlo bien con un juego de Crowley, charlamos sobre la regulera tercera temporada de True Blood, sobre la continuación de Wall Street y os resumí mi triplete casero de pelis de terror para la Noche de Brujas.
En el reciente diciembre cascó Blake Edwards y recordamos qué bueno era el Alevosía de Aute, hallamos el blog de Peter Bogdanovich y jugamos a una propuesta musical de Mr. Lombreeze. Kelem se apuntó a una entrada derivada de aquí, me sorprendí con la original Breaking Bad, nos intrigamos con Devil y os hablé de Los caminantes, una estupenda novela apocalíptica.
Y entramos en los... ¿qué?, ¿los diez? Estoy deseando que lleguemos al 2021 para que las décadas vuelvan a tener nombres bonitos. Pues sí, viejos, descorchamos un nuevo año y será un placer compartirlo con vosotros. Nos beberemos los días y las noches aquí. A vuestra salud.
En enero nos despedimos de J. D. Salinger, os ofrecí sin vergüenza mi "entrada hoygan involuntaria", nos divertimos con los mejores epitafios del cementerio de Nashkel, hablamos sobre las dos temporadas de Carnivàle y os reseñé una pequeña joya de la ci-fi sesentera, Galaxias como granos de arena, de Brian Aldiss.
En febrero cumplimos juntos cuatros años, niggas, colgué para vosotros esa obra maestra del cortometrajismo español llamado Cornamusa, publiqué un especial Romeo y Julieta del que me siento bastante orgulloso y comentamos Las crónicas de Sarah Connor.
En marzo, los premios Oscar se llevaron varias entradas, así como Avatar, Rec 2 o La cuarta fase. También nos dimos un buen lote de The Wire. Se nos fue Corey Haim, el niño de Miedo Azul, el cazavampiros de Jóvenes ocultos, el filósofo teenager autor de máximas tan célebres como "Eres lo que vistes". Y él vestía siempre de puta madre.
En abril os busqué fotografías de las más ardientes conejas actrices del panorama patrio, charlamos sobre Survival of the dead (temblores me dan cada vez que me acuerdo de ella), sobre Crackdown y sobre La broma infinita.
En mayo nos despedimos de Dennis Hopper, que por fin pudo caerse hacia arriba, caerse al cielo, experimenté la crónica de un chasco anunciado con la adaptación cinematográfica de una de mis novelas preferidas, os advertí sobre The Vampire Diaries y pudimos recrearnos la vista con más actrices españolas buenorras.
En junio empezó el mundial, comentamos El hombre lobo, nos crispamos con La Horde y nos reímos con Miss Marzo. La publicidad regulera de Blur motivo un pequeño exabrupto de los míos y días antes oímos una vez más el Listen without prejudice, de George Michael.
En julio vino un Pérez nuevo a casa, Ziggy, aunque él se resiste a abandonar su apellido de huérfano, Stardust (que es como el Expósito para un gato). España ganó el mundial, millones de nosotros pudimos quitarnos por fin una molesta china del zapato y de paso le dedicamos la copa a nuestros muertos. Furia de titanes resultó ser tan mediocre como el original al que versionaba (podría haber sido peor), Luna Nueva fue a Crepúsculo lo que El imperio contraataca a La guerra de las galaxias, pero Eclipse es la muerte, con guadaña y todo. Edité dos pequeños microfilms para la sección pertinente (Un día de verano y Un perro andaluz) y cambiamos de aspecto sin mayores problemas.
En agosto, reflexionamos sobre NeverDead, sobre The human centipede, sobre Equilibrium y sobre Southland Tales, sobre Océanos y sobre la condición masculina (con la inesperada visita en los comentarios de un futuro gran director de cine). Honramos a Kuato, mi tío E. me trajo su furgoneta cargada de cintas de un videoclub cerrado y pudimos aficionarnos a la segunda novelita de Mr. Lombreeze.
En septiembre vimos la luz (y las tinieblas) con Supernatural, departimos sobre El imaginario del Doctor Parnassus y sobre A serbian film, entre otras. Os transcribí la comunicación onirotelepática que tuve con Ziggy (que me lo como, que me trae loco), analizamos, con cierto retraso, Dead Space y cerramos el tema series con la correcta Los pilares de la Tierra.
En octubre seguimos flipándolo con Supernatural, compartimos una cojonuda utilidad informática, me deshice en elogios con el remake de Pesadilla en Elm Street (y han pasado los meses y me sigue entusiasmando igual), realizamos un estimulante meme de Crowley sobre libros de ciencia-ficción, nos pusimos berracos y románticos con Habitación en Roma, inauguré mi Tumblr (allí os espero) y descubrimos a Port Blue.
En noviembre me quedé a gusto despotricando contra la pretenciosa Mr. Nobody, se nos fueron para el otro barrio Irvin Kershner, Leslie Nielsen y Berlanga, volvimos a pasarlo bien con un juego de Crowley, charlamos sobre la regulera tercera temporada de True Blood, sobre la continuación de Wall Street y os resumí mi triplete casero de pelis de terror para la Noche de Brujas.
En el reciente diciembre cascó Blake Edwards y recordamos qué bueno era el Alevosía de Aute, hallamos el blog de Peter Bogdanovich y jugamos a una propuesta musical de Mr. Lombreeze. Kelem se apuntó a una entrada derivada de aquí, me sorprendí con la original Breaking Bad, nos intrigamos con Devil y os hablé de Los caminantes, una estupenda novela apocalíptica.
Y entramos en los... ¿qué?, ¿los diez? Estoy deseando que lleguemos al 2021 para que las décadas vuelvan a tener nombres bonitos. Pues sí, viejos, descorchamos un nuevo año y será un placer compartirlo con vosotros. Nos beberemos los días y las noches aquí. A vuestra salud.



10 comentarios:
Pues salud, pero salud con un buen gin tonic para mi. Saludos y ánimos para seguir con tu blog que muchas veces es ardua tarea.
Gran resumen, feliz año y a seguir con un blog de miras y estructuras tan abiertas como este. Por cierto, la década empezó el año pasado, aunque este es un debate que daría pada mucho. Un saludo.
Pues salud para tí y este maravilloso blog un año más!
Mira mami! Salgo en el resumen y todo!
Impresionante resumen. Feliz aaño
Entonces, a beber se ha dicho.
Gracias a todos y vamos al lío otro año más.
Genial el resumen. Gracias por mantener el blog, seguro que no debe ser nada fácil. Se te lee con gusto, con ganas y con alegría.
Nos leemos en 2011.
Muchas gracias, Carmen. Tampoco es que me mate actualizando, pero uno de los propósitos de año nuevo es incrementar el número de entradas, para que tengáis más cosillas que leer y ver.
Mañana llevo a castrar a Ziggy, por cierto! Estoy como si me operaran a mí, to preocupao, :).
Hombre, es un mal trago para el misino, no te lo voy a negar, pero haces muy bien. Le vas a evitar muchos problemas, de verdad. A mí me impresionó mucho cuando castraron a Fito, porque se quedó dormido con los ojos abiertos... pero la operación es una chorradilla, muy sencilla y muy rápida. Ya sabes que a partir de ahora puede que tenga tendencia a engordar!, hay piensos especializados en gatos capados (el que yo le doy a los míos).
No hay nada que una tarde de mimos, atún al natural y un juguetito nuevo no puedan arreglar. Después de la operación lo que necesitan es estar tranquilitos y tener fácil acceso al agua y al pienso. Una vez en casa hay que estar muy atento a que haga pis. Si no tiene apetito, o sed no será tan importante como que no haga pis.
Pero seguro que el vete te guía mucho mejor ;)
Todo saldrá bien, mañana nos cuentas.
Un saludo.
Muchas gracias! Hay que ver, nunca se me ha ocurrido darle atún como extra. Y mira que le doy caprichos de todo tipo aparte del pienso y las barritas: paté de salmón, salmón, jamón cocido, pavo, serrano, etc.
Entra a operarse a primera hora de la mañana. Ya te contaré por aquí o FB.
Publicar un comentario en la entrada