







Se trata de una aplicación muy sencilla de utilizar y que os puede ahorrar tiempo a la hora de conseguir los drivers de vuestro pc. No tendréis que poner la casa patas arriba después de un formateo buscando los malditos discos de la tarjeta gráfica, de la de sonido, de la impresora, del monitor o de cualquier otro periférico. Incluso actualiza chipsets, aunque esa posibilidad no la he explorado por pura precaución.
Y sí, Supernatural mejora por momentos, en especial a partir del primer tercio de la segunda temporada, cuando desaparece un personaje fuerte, demasiado fuerte, que lastraba el crecimiento y desarrollo de los protagonistas principales, los hermanos Dean y Sam. Se incorpora también al bando de los cazadores una familia de aparentes cowboys que regentan un bar de carretera a modo de testaferro, porque su verdadera ocupación es el rastreo y exterminio de monstruos. Hace su entrada Ash (Chad Lindberg), a primera vista un paleto maleducado y arrogante, aunque en realidad es un erudito de las ciencias ocultas y un científico graduado en el prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Y no es el único personaje atractivo que se va incorporando al reparto habitual. A medida que la trama se va complicando conoceremos a un viejo y entrañable cazador llamado Bobby (Jim Beaver), a una buscavidas con un turbio pasado y a un demonio colaboracionista que ayudara a los Winchester en más de una ocasión.






Título original: Habitación en RomaDeseaba quedarme con ellas, mintiendo sobre nuestros pasados, utilizando Google Earth como una extensión de la fantasía, como una herramienta más para la ensoñación, olvidando, y rechazando, que sólo es un programa informático, un montón de fotografías animadas tomadas por satélites fríos y lejanos. No me cansaba de espiar sus cuerpos perfectos, al principio con la lujuria heterosexual de Max (Enrico Lo Verso), luego con algo parecido a la mirada estética y artística que impulsaron a los autores de los cuadros que colgaban como reproducciones en aquel dormitorio.
La primera gran broma de Habitación en Roma consiste en que no te deja portarte como en una película erótica cualquiera, donde, dependiendo de la edad, entras directamente con la churra en la mano o, si ya andas más viejo y sosegado, con la también respetable intención de recrearte la vista un poco. Y es que Habitación en Roma no es cine erótico, aunque su propuesta lleve en un principio a ese equívoco, para nada inconveniente como promoción adicional de la obra. Dos chicas compartiendo una noche de pasión en Italia. Una, Elena Anaya, la otra, una suerte de diosa de las estepas rusas llamada Natasha Yarovenko. A mí ya me la habían vendido. En realidad, me basta con que figure Elena Anaya en cualquier reparto. Pero el último film de Julio Medem no podía ser de la blancura testicular de un Tinto Brass, y me habría decepcionado que así fuera. No, Habitación en Roma habla de lo breve, de lo intenso, de lo inolvidable.
Alba y Natasha encapsulan la eternidad en el espacio de una sola noche. Follan, hablan y fabulan, pactan sobre la excepcionalidad de ese tiempo y construyen sobre él una unión sólida, que alberga en ese espacio acelerado todas las fases más reconocibles en una relación convencional: la atracción física, los primeros días de idealizaciones y proyecciones mutuas, la comprensión y la aceptación del otro, con sus virtudes y defectos, e incluso la ruptura. Pero mientras ellas retozan allí, tan bonitas, tan plenas, llega la segunda gran broma de la película. Se te permite ser partícipe de esa experiencia, de ese fuego, pero Habitación en Roma te exige recordar, te cobra en sangre, te pregunta si alguna vez sentiste el amor de esa manera, si pudiste robarle a la vida una noche como aquella, si te dolió alguna vez el corazón de llenarlo tanto. La clase de cuestiones a las que te enfrentas con el cine íntimo y delicado de Julio Medem, siempre practicando ese equilibrio sin red suyo, entre lo ridículo y lo sublime.
Son feos, pequeños y caros. Para disfrutar de una pantalla de tinta electrónica que se asemeje en tamaño a una página de una novela convencional, hay que optar por modelos que pasan de los 400 euros. Pero empiezan a ganar terreno, a encontrar su público y su hueco en el mercado. Y en breve caerán los precios, estoy convencido. El Kindle 3 de Amazon ha movido ficha y es sólo cuestión de tiempo.
Título original: A Nightmare on Elm Street
El reloj ha retrocedido en Elm Street. Se ha reiniciado. Reboot. Era la forma más inteligente: disponer a voluntad las piezas en el tablero y modificar las leyes de un juego que siempre estuvo trucado. Los lugareños tienen ahora acceso a Internet, han dejado de usar laca a espuertas, no visten como en un videoclip de Lionel Richie y han sustituido la línea telefónica para adolescentes por pequeños celulares multitarea. Pero el Red Bull es la bebida más popular en el instituto. Toda clase de excitantes naturales y sintéticos, legales e ilegales, son consumidos por una nueva generación de chicos. Dormir puede ser más perjudicial que la peor de las drogas. Freddy ha vuelto. Ha venido a por ellos, ha venido a por nosotros.
Pero se acabaron las sutilezas, las excusas de villano de novelita barata. Violar, asesinar, todo es empezar. Y Freddy empezó con nosotros cuando aún no levantábamos medio metro del suelo.
Seven, eight, better stay up late. Sí, mejor que permanezcamos alerta. Cuidado también con los microsueños. Son la bomba, ¿sabéis? Cuando estemos tan fatigados que hasta evitemos parpadear por si nos dormimos, el cerebro nos brindará avisos de colapso, desconectando durante unos segundos. Y Freddy se tomará esos descansos como un alegre William Castle de las alucinaciones, dando avances horripilantes, ejecutando truquitos de feriante tahúr, ofreciendo un tráiler del suplicio que nos aguarda en las neblinosas tierras del coma.
Lo bueno de estas churricolecciones es que después te encuentras tomos sueltos en cualquier parte y a un precio de risa. Y tanto ahora como dentro de unos meses o años, yo os animaría a probar con ese Reverte que os menciono. Olvidad al personaje, al caballero español, al Tomás de Aquino de chirigota, al Quevedo contemporáneo, al Torrente listo y flaco que tanto juego le da y que a algunos tanto irrita. Leed sin prejuicios sus libros. Los escritores mueren, pero la obra permanece. Y la de Reverte merece ser tenida en cuenta. Novelas técnicamente impecables que aúnan diversión, aventuras, intriga y misterio con un profundo amor por el oficio y un envidiable conocimiento de los resortes del género.
Baby, Darling, Doll Face, Honey
No I don't mean to cause you worry
It's only hands in my pocket
And the Queen on my money
Did you know I've been wanting you?
so leave your locks on the latches
If you bring the water
I'll bring the matches
'cause we are fires in the night
We are fires in the night
Let us bathe you in our heart
'cause we are fires in the night
Come on get up Romeo
Don't you know what the time is?
It's the fall of rock 'n roll,
That's what the news said