Walter White (Bryan Cranston) hace lo correcto. Como todos. Se levanta temprano, desayuna con su familia, se marcha a trabajar, regresa, ve un poco de televisión y se acuesta hasta el día siguiente. La vida normal, la vida requerida, la clase de vida que sostiene nuestra civilización. Y Walter es feliz, pero a ratos, como todo el mundo.
Walter es profesor de química. Adora su especialidad, pero no consigue transmitir su amor por la ciencia a la panda de estudiantes abotargados que acuden a su clase, pese a que él explica los misterios de los elementos y las reacciones moleculares con imaginativos ejemplos gráficos y verbales. Como el sueldo no le alcanza para llegar a fin de mes, complementa sus ingresos como dependiente en una tienda de fotografía.
Walter ama a su familia, pero su hijo adolescente padece una minusvalía que lo ata a unas muletas y a otra clase de dependencias para él humillantes, como la necesidad de ayuda en actividades tan cotidianas como cambiar de vaqueros o de calzado. Su hermosa mujer sigue enamorada de él, pero los frecuentes problemas económicos atacan a la base misma de su hombría. Su cuñado, un fanfarrón oficial de la DEA, bromea constantemente con él y cada vez que coinciden en una cena o barbacoa, hace ostentación de su fuerza física, de su labor por la comunidad y de su gorilesca masculinidad.
Por último, Walter tiene cáncer de pulmón. De los chungos, de los que se te llevan por delante en un par de años, y eso siendo muy optimistas. Su seguro médico no cubre los noventa mil dólares que cuesta la quimioterapia.Un día, Walter decide que no morirá dejando a su familia poco más que algunos recuerdos y un montón de deudas. Se asocia con Jessie (Aaron Paul), un ex-alumno suyo, y se dispone a fabricar en cantidades industriales la metanfetamina más pura y cojonuda que hayan probado nunca los yonkis de su maldita ciudad.
El título de esta serie, al menos en esta primera temporada, describe sólo parcialmente las zonas más destructivas de ese giro hacia el lado más bestia de la vida que emprende Walter. Porque en el fango, cualquier recompesa adquiere su verdadero significado, cualquier pequeña victoria se saborea como si fuera la última, cualquier muestra de valor y coraje devuelve las fuerzas y refresca el espíritu.
El protagonista ya no tiene nada que perder. Lejos de resignarse y buscar un rincón para morir, rompe con su arado de cabestro cuando empieza a sospechar que nunca ha sido más libre, y que se le presenta la oportunidad de volver a sentirse un hombre.
Y todo esto en sólo siete episodios, y con un comienzo de segunda temporada impactante. Si no os convenzo ya con este parco resumen (palabrita: no he desvelado ni un 5% de lo que os espera en Breaking Bad), no sé qué más puedo hacer o decir al respecto. Para mí ha sido lo más interesante que he visto este año en el apartado televisivo, sólo un poco por debajo de Supernatural, y a la espera de que Boardwalk Empire y The Walking Dead completen su primer ciclo para hincarles el diente.



10 comentarios:
IM-PRES-CIN-DI-BLE.
Desde luego. Muy buena serie.
Bienvenido, Kinski, saludos a Natasha, :).
Grandiosa.
Desde luego, muy buena serie.
Bienvenido, Möbius, saludos al CCP, :).
Me la habían recomendado, pero tú me has convencido! Me la bajo!! xD
Un besico
pd. Cómo has puesto esa nieve??!! Quiero...
Es muy buena, y muy original. Yo ya voy por la mitad de la T2 y me está encantando.
Es muy fácil, fiona, hay muchos tipos de nieve en multitud de webs de recursos para Blogger. Pero ésta en concreto es muy sencilla de poner. Dime un correo o vente a mi Facebook, y te lo explico paso a paso (invitación extendida a cualquier lector/amigo que también quiera este mismo efecto).
Yo me vi hasta el final de la tercera temporada, y la verdad es que la serie no tiene desperdicio en absoluto. Una pequeña bajada de la vida cotidiana y aburrida de un profe a los infiernos.
Preciso resumen, jm. A mí me está sorprendiendo mucho, no me lo esperaba. A primera vista, parecía una cosilla mediocre y qué va, me tiene en vilo esta serie.
Como en el curro no tengo facebook, te dejo mi correo: himm_@hotmail.com
Gracias!
coincido de nuevo en que es una serie sorprendente, un viaje muy crudo y brutal a lo más sordido de la naturaleza humana, el final de la segunda me dejó flipando, y ahora espero ansiosa la continuación, una pasada, personajes y trama tan perfectamente desarrollados, a todos los niveles, una serie absolutamente imprescindible, si, para mi el descubrimiento del año, que no me animaba con ella, la emitian en paramount comedy y con el padre de Malcolm, asi que me esperaba una comedia, y a cuadros me quedé al empezarla, en el capitulo 3 de la tercera temporada ya tenia el corazón en un puño, me vi las tres temporadas en una semana y creo que aun sigo traumatizada, y con ganas de mas, XDD
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