Estas dos temporadas han sido un desmadre, una gozada. Es increíble cómo ha cambiado la serie desde el principio hasta ahora, tanto, que en el episodio veintiuno de la quinta temporada, Sam le dice a Dean que echa de menos cuando sólo se dedicaban a cazar wendigos.
La relación entre los Winchester se complica, se intensifica y se enfría al vaivén de los acontecimientos. Lógico, teniendo en cuenta el peso que soportan sobre sus hombros. Pero para que no nos cansemos de ellos (una medida innecesaria: si estamos ya en la T5 es porque apreciamos a estos chicos como si fueran de la familia) entran en escena una multitud de seres de pesadilla, fuerzas del Bien incluidas. Porque hay un discurso humanista, orgulloso e individualista en esta serie, una actitud tópicamente norteamericana: aprende a sacarte las castañas del fuego sin ayuda de nadie, cuida de ti mismo, pega más fuerte que tu adversario. En Supernatural, ángeles y demonios pelean como robots programados, el campo de batalla es nuestro hogar y los humanos elegidos son los recipientes (o “trajes de carne”) en los que toman forma corpórea unos y otros. El resto de la población mundial les importa un comino. Y esta similitud entre los dos bandos enfrentados consigue que Supernatural pueda moverse con total desparpajo, sin ataduras de ningún tipo y posicionándose siempre en torno al libre albedrío del hombre. No hay destino, ni futuro ineludible, aunque un cabrón alado e inmortal te haga viajar hacia adelante en el tiempo para mostrarte tu derrota.
Se me han saltado las lágrimas con esta serie, lo admito. No va sólo sobre dos hermanos que cazan monstruos. Supernatural, como la mayoría de las ficciones televisivas, cinematográficas y literarias que llegan a importarnos a un nivel casi personal, no es lo que parece a simple vista. Y el amor, por supuesto, es otra fuerza más en juego. El amor es el quinto jinete del Apocalipsis.



4 comentarios:
Leñe, qué celeridad!!! Has devorado la serie!!!
Es una serie que conjuga muchos elementos sin hacer que chirríen, desde el terror a la teen comedy o el drama.
Gran frase para rematar la reseña, caballero ;)
1 saludo!
Las series cuando pasan de la segunda temporada a veces suelen tender a repetirse con tal de alargar la historia
Es que era un vicio. Me encariñé de los Winchester. Ahora esperaré a que esté completa la T6. Thx, la cita final es de una de mis canciones favoritas de los Prefab, The Fifth Horseman
Pues jm, ésta no es de las decaen, viejo, al contrario.
que estupendo que te hayan gustado tambien! muchos no soportaron el giro mas oscuro de estas dos temporadas, a mi me deslumbraron, sobre todo en la quinta temporada, donde todo se vuelve tan nihilista y desesperanzado y los angeles definitivamente son los "malos" de la temporada,
coincido en lo que comentas, realmente el discurso humanista de esta serie es muy marcado, y tambien lo transgresores que son a la hora de hablar de religión en un pais con tantos fundamentalistas, siempre he pensado que la serie se salva de tales iras porque no es nada mayoritaria, porque a veces tiene telita los giros que dan, XDD
amé esta temporada, con un final lógico y tremendo para los Winchester, pero te advierto que la sexta está resultando decepcionante, se nota la ausencia de Kripke al mando, aunque cuando una le ha cogido cariño a los hermanos es dificil darles la espalda, yo la seguiré viendo pero dejarla en la quinta te deja un sabor de boca inmejorable, más allá del cual parece estar dando tumbos sin rumbo claro, aunque aun estamos a mitad de temporada y quizá remonte, XD
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