El profundo calado de ciertas películas y personajes en el imaginario colectivo se traduce en cómo son satirizados por esos genios anónimos que abundan por la red: incluso los dibujos más bestias y los fotomontajes más pasados de rosca manifiestan un respeto y un amor más allá de toda duda. Como obra de arte, que haya una comunidad de artistas usándote como motivo recurrente para sus transgresiones humorísticas es otra evidencia más de inmortalidad.
Como esta aparición de Alex y sus drugos en Bombay. ¿Racista? Qué va, si esos entrañables descerebrados odiaban a todos por igual.
Como esta sala de espera eterna, con Bitelchús intentado robarle el turno a un recién llegado Heath Ledger.
Como esta ilustración desesperanzadora, pero altamente cómica, sobre nuestras opciones ante dos de mis monstruos favoritos.






2 comentarios:
Otras, si vieramos la Estrella de la muerte en pleno eclipse con el Sol, los que somos fanáticos de Star Wars nos volveríamos medio locos.
Sería un gran final, Pepe. Una silla en la puerta y a disfrutar, :).
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