Supernatural, Temporadas 2 y 3


Comentaba no hace mucho lo bien que me había sentado la primera temporada de esta serie de misterio y terror. Buenos guiones y un tratamiento más serio de lo paranormal que en otras producciones televisivas del mismo palo. Me bajé las dos siguientes temporadas con la ilusión de que al menos siguieran en esa misma estela de calidad.

Y sí, Supernatural mejora por momentos, en especial a partir del primer tercio de la segunda temporada, cuando desaparece un personaje fuerte, demasiado fuerte, que lastraba el crecimiento y desarrollo de los protagonistas principales, los hermanos Dean y Sam. Se incorpora también al bando de los cazadores una familia de aparentes cowboys que regentan un bar de carretera a modo de testaferro, porque su verdadera ocupación es el rastreo y exterminio de monstruos. Hace su entrada Ash (Chad Lindberg), a primera vista un paleto maleducado y arrogante, aunque en realidad es un erudito de las ciencias ocultas y un científico graduado en el prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Y no es el único personaje atractivo que se va incorporando al reparto habitual. A medida que la trama se va complicando conoceremos a un viejo y entrañable cazador llamado Bobby (Jim Beaver), a una buscavidas con un turbio pasado y a un demonio colaboracionista que ayudara a los Winchester en más de una ocasión.

Lo realmente entretenido sucede en la tercera temporada. Sin ni siquiera haberte dado cuenta, la serie pasa de un esquema bastante tradicional (el de una aventura por episodio) al follón más delicioso, blindado a cualquier intento de deducción y anticipación por parte del espectador: venta de almas, guerras civiles infernales, monstruos cada vez más alejados del folclore popular, drama, un terror más oscuro y austero, religión y hasta metafísica ligera. Y además, con episodios muy arriesgados en lo narrativo, que juegan con el tiempo y que homenajean o parodian a películas famosas por su inusual tratamiento de la acción. Algo que también me ha encantado es que la representación del Infierno no haya sido muy distinta a lo escrito y diseñado por Clive Barker, un autor muy considerado entre los diablos, como deja entender Ruby (Katie Cassidy y Genevieve Cortese). Maravilloso.

Una alegría de serie. Ahora, a por más.

7 comentarios:

marguis dijo...

Ahhh!
No quiero ser repetitiva pero... ¡te lo dije!
A disfrutar con la cuarta temporada!!!!!

Insanus dijo...

:). Chiquilla, que en la 3ª de Lost ya ni disfrutaba, seguía viéndola por no dejarla a medias. En la 4ª me lo pasé mejor, pero aún me quedan 2 más pendientes. En cambio con ésta, me bebo los capítulos.

¿Y qué tal Mad Men para después? ¿Cuenta con tu sello de calidad?

marguis dijo...

Si te soy sincera, con Mad Men me costo al principio, pero unos amigos mios me la recomendaban erre que erre, y al final cai en sus redes.
No es una serie al uso, se contenta mas con la definicion de personajes (sobre todo el prota el carismatico Don Drapper) y se aleja de un argumento discernible. Es como si tuvieramos una ventanita y vieramos el dia a dia de una agencia de publicidad de los 60.
No es una serie para todo el mundo, eso te lo digo ya, y desde luego yo no disfruto tanto de ella como lo hago con Supernatural (que yo tambien me bebo los capitulos, y es la serie que con mas ansias espero cada semana), con Fringe o con Dexter, que son las tres series que ahora mismo tengo en mi podio personal.
Para saber de que palo va, yo me miraria el primero, lo que sigue es mas de lo mismo, ni mejora, ni empeora, solo se desliza con clase (¡y que clase!) y a mi ya me viene bien.
En resumen, mi consejo es que mires el primero, luego si continuas ya va con tu gusto personal.
Un saludo.

Insanus dijo...

Bueno, no me asusta la densidad, la sofisticación, lo pausado o lo diferente, lo único que no perdono es aburrirme, y como eso es tan personal y subjetivo, pues probaré con la T1 de Mad Men a ver qué tal, como tú dices. Gracias.

Fringe tengo que retomarla, que la dejé en la T1. Y Dexter en la T2, creo.

Marguis, estoy adentrándome ya en la T4 de Supernatural. Ha aparecido Uriel y nos ha llamado "monos de barro". ¡Monos de barro! En una sola frase ha insultado a creacionistas, a darwinistas y a toda la especie humana de propina, jajjaj, me encanta.

redrum dijo...

Esta gente hace que cazar demonios a bordo de un Impala a ritmo de AC/DC parezca lo más divertido del mundo!

Larga vida a los Winchester!

Insanus dijo...

Cómo mola ese coche, ¿eh? :).

lacom-secreta dijo...

Supernatural debe ser la serie mas infravalorada de la televisión, es una auténtica gozada a muchos niveles, y además han hecho virguerias con los presupuestos paupérrimos que tienen, sin contar que se emite en abierto y aún asi se han atrevido a meter escenas bastante fuertes para un canal generalista americano (un beso entre un padre y su hija, escenas casi gore de un corazón latiendo siendo arrancado, un niño devorando las entrañas de su padre, XDD)
yo empecé por el rock y los monstruos, y acabé como muchos, amando a estos dos hermanos cuyo viaje se convierte casi en una tragedia épica, tiene defectos, claro, pero es uno de los viajes que mas he disfrutado en mi vida televisiva, y ese coche es impresionante! XDDD