Los pilares de la Tierra


La adaptación televisiva del best-seller de Ken Follet es una serie de ocho episodios que actualmente ha empezado a emitir Cuatro aquí en España.

No sé cómo les funcionará a aquellos que no hayan leído el libro. Sospecho que bien, porque Los pilares de la Tierra, en el fondo, era un magnífico culebrón más que una novela histórica al uso (aunque Follet se cuidara de contentar a los que buscaban también un educativo viaje en el tiempo): decenas de personajes alineados de manera maniquea a un lado o al otro del Bien y del Mal, altas y bajas pasiones, violencia, mucho sexo y la excusa de la construcción de una catedral como escenario para hablarnos de una más que creíble Edad Media, miserable y tenebrosa, envuelta en guerras provincianas y bajo la influencia de una Iglesia manipuladora y asfixiante, que reducía a convenientes supersticiones la verdadera fe de sus fieles.

Todo eso está en la serie con participación financiera de los hermanos Scott. Y en la medida de lo razonable, hay escenas tórridas (los sensuales polvetes de Rufus Sewell con Natalia Wörner, Tom y Ellen respectivamente, fueron los momentos que remitían con más fuerza al libro), combates a muerte, conspiraciones e intrigas palaciegas y de fondo la catedral de Kingsbridge, como en la novela. Pero tanto las localizaciones naturales como los decorados y el vestuario no consiguen reflejar del todo lo que Follet insistía en remarcar una y otra vez: que en esa época se vivía de puta pena, que un invierno podía matarte, que comer con regularidad varias veces al día no era lo usual, que las calles apestaban, la gente también y que aquello era muy distinto a lo que las películas de aventuras solían reflejar. En la serie, aunque no han incurrido en el error de mostrarnos un condado colorido y naíf y unos interiores de cartón piedra como los del Hollywood de la edad de oro, tampoco se han librado de cierta artificiosidad en la recreación de ambientes y personajes. Discutibles leyes de mercado, supongo. No habría sido muy seguro contemplar charcos de lodo y mierda, nobles vestidos con telas gruesas manchadas de grasa, dentaduras cariadas, nubes de moscas y nidos de ratas en cada esquina. Y sin embargo, así eran aquellos tiempos y así lo contaba el autor en su novela. No es que en la serie luzcan de punta en blanco sobre calles y hogares inmaculados, pero por ejemplo, no hay suelos de paja en las casas, ni barracas en los pueblos. El diseño de producción no es Ivanhoe (a Dios gracias), pero tampoco es El nombre de la rosa, una referencia ésta que los responsables de la serie deberían haber considerado con detenimiento.

Como decía, la misma naturaleza de folletín del libro auguraba que sería un excelente producto cinematográfico o televisivo. Podéis comprobarlo siguiendo las emisiones de Cuatro o bajando la serie (en versión original con subtítulos, sin publicidad y sin esperas semanales: irresistible). Yo mismo recuerdo haber hablado con mi prima sobre lo estupendo que quedaría Los pilares de la Tierra trasladado a cine. Estamos ante una buena serie que, por temática y por brevedad (ocho episodios caen fáciles en una noche tonta), supone un descanso frente a otras propuestas más cercanas al thriller, el terror y la ciencia-ficción, que además se extienden durante temporadas enteras, y no siempre manteniendo el nivel de calidad e interés incial.

Ah, y atentos al episodio séptimo: hay un cameo muy especial.

8 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

He leído las dos novelas de "Los pilares de la tierra" y el principio de la serie no me defraudó del todo, aunque se dice que los siguientes capítulos cada vez son mas decepcionantes. Ya veremos.

Insanus dijo...

Yo también leí Un mundo sin fin, pero me gustó menos que Los pilares. Era un poco como más de lo mismo con distintos pjs, una manera de sacar más pasta aprovechando el calado de Los pilares.

No es que pegue una remontada en mitad de la serie, no esperes eso. Si te pareció correcto el principio, pues así sigue después.

Yo eché en falta más mugre, más roña. Tío, hasta Kevin Reynolds se atrevió a manchar los dientes, el pelo y la ropa de sus actores en aquel Robin Hood. Ensució a Kevin Costner en 1991 y no pasó nada, fue un exitazo.

Lahierbaroja dijo...

Yo también he visto la serie y coincido contigo en lo de la roña. Y ya, hablando de los personajes, me ha parecido que William y Aliena eran un poco descafeinados, me parecieron mucho más intensos en el libro.

También coincido contigo en cuanto a "Un mundo sin fin", me pareció un corta y pega que ni era segunda parte ni nada, más bien lo usó como una forma de que la gente conociera la novela y la comprara.

Voy a seguir mirando por tu blog.

Saludos.

Insanus dijo...

Bienvenido hierbaroja. Es que el que hizo de William habría estado mejor como Jack, y el que hizo de Jack, con esa mandíbula gorilera y esa mirada mezquina, habría pegado mejor como William.
Pero Ellen bien, ¿no? Era robusta y sexy, más o menos como en el libro. Y Tom (Rufus Sewell) molaba también.

Sí, en Un mundo sin fin, en vez de una catedral un puente, y venga, personajes por un tubo y tochaco clónico al canto. Que se leía que daba gusto, no digo que no, pero no dejaba poso como Los pilares.

Siéntete como en casa mirando y hasta otra, :).

jm dijo...

Yo creo que es verdad eso de que no se refleja la miseria de la época. En ese aspecto se han quedado cortos.

Insanus dijo...

¿A que sí? Es más vistoso así, más colorido, entra mejor por los ojos, no desagrada, pero en detrimento del verismo.

Anónimo dijo...

además de lo que has comentado, en lo que estoy de acuerdo ctgo, también tengo que decir, que creo que se están inventando parte de la trama. no recuerdo ninguna relación incestuosa entre william y su madre. ni la tortura de philip, ni la medio muerte de jack. a lo mejor es que he olvidado esas cosas, porque hace unos años que lo leí, y tengo más fresco en la memoria Un mundo sin fin...pero no sé, es muy raro que esas cosas se olviden.
IRENE,

Insanus dijo...

Yo tampoco recuerdo eso de William y su madre, pero no descarto haber olvidado lo de Philip y Jack. Yo tambien leí "Los pilares..." en el primer lustro de esta década, más o menos. Lo que sí me pasa es que mezclo recuerdos de "Los pilares..." y "Un mundo sin fin".