La noche de los pirados vivientes


Título original: Die Nacht der lebenden Loser
Año: 2004
Duración: 90 min.
Nacionalidad: Alemania
Director: Mathias Dinter
Guión: Mathias Dinter
Música: Andreas Grimm
Fotografía: Stephan Schuh
Intérpretes: Tino Mewes, Manuel Cortez, Thomas Schmieder, Collien Fernandes, Hendrik Borgmann, Nadine Germann, Sissi Perlinger, Henry Gründler

Sinopsis: Philip, Wurst y Konrad son tres típicos adolescentes, más preocupados por las fiestas y las chicas que por cualquier otra cosa. Cuando Philip se enamora de Uschi, el bombón de la clase, se pone a pensar métodos que le permitan conseguir su atención. Con la ayuda de la vecina de Philip, Rebecca, intentan realizar un ritual vudú, pero en vez de conquistar a la chica, son transformados en zombis. Lo bueno es que ahora tienen vida ilimitada y gran fuerza, lo malo es que pueden acabar comiéndose a alguien...

(Ficha y sinopsis: Filmaffinity)


Generalmente, adjetivos como “pirados”, “chiflados”, “locos” y “disparatados” en el título de un film, ya sea como parte de su nombre original o como contribución adicional en las distribuciones locales de cada territorio de exhibición, actúan como indicativos casi fosforescentes de que nos encontramos frente a un espanto con pretensiones de comedia. Y no lo vamos a pasar bien ni aunque nos chorree El Joker con su gas de la risa. Esto no falla desde la época de las explotaciones e imitaciones del estilo de los ZAZ. Pero si además hay zombis de por medio, es como si un imaginario policía culto y educado (de ahí lo de imaginario) nos explicara que el tráfico está cortado y que sería mejor que diéramos media vuelta por donde hemos venido.

Para muchos, entre los que me cuento, un zombi no es una broma, un zombi no tiene ni puta gracia. No somos una gran mayoría, pero es fácil distinguirnos: Shaun of the Dead nos pone nerviosos, muy nerviosos, y El regreso de los muertos vivientes nos parece un peliculón sombrío y absolutamente terrorífico.

Cuando llegan las comedias al mundo zombi, significa que un ciclo se está cerrando, que los podridos proceden a devorarse a sí mismos y retornan al cementerio, a dormir hasta que llegue un nuevo amanecer. Pero para bromear con un género, concepto o monstruo, hay que conocer el percal a fondo, y luego hay que contar con el talento necesario y los medios adecuados para que el resultado no sea tan desastroso como en esta ocasión que nos ocupa. Cuatro chistes sobre la descomposición y el hambre de carne humana no bastan. Ni para una peli, ni para un libro, ni para un tebeo, ni para nada.

La noche de los pirados vivientes es un bodrio insultante, con un montón de jóvenes alemanes comportándose como si estuvieran en un instituto de secundaria estadounidense, con unos lamentables efectos visuales (pestazo a After Effects que se huele desde casa a través del televisor) y unos más aún penosos maquillajes. Las interpretaciones son horrendas y la historia y los diálogos rozan lo grotesco.

Una mezcla de vudú de postal y cánticos del Necronomicón (cómo no) transforman a tres amigos en zombis. A lo largo del interminable metraje, estos tres pringados descubrirán las ventajas e inconvenientes de ir por ahí con el sistema nervioso desconectado y los músculos más duros que una piedra. La moraleja es que siguen siendo perdedores, aunque puedan desfogarse comiéndose a los matones que les amargan la vida en los pasillos de la escuela. Aunque tampoco este planteamiento, el de la venganza de ultratumba, se explora con valor, con un mínimo de ocurrencia o chispa.

No perdáis el tiempo con esta basura, amigos, ni siquiera en vuestro afán completista de revisar todo el material que ha salido al mercado desde que los zombis volvieron a estar de actualidad, hace ya casi diez años. Sé que es una recomendación baldía para los que no podéis evitar mirarlo todo “por si acaso”. Pero yo soy de los vuestros y creedme: se logra una tarde más provechosa leyendo por enésima vez capítulos sueltos de Guerra Mundial Z y reproduciendo en loop los cinco episodios de Dead Set que atendiendo a este despropósito.

7 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Esta no me la apunto.

Kelembor dijo...

Matando dos pajaros de un tiro: Ya sabes como me siento yo con los vampiros y la saga Crepusculo ahora.

:P

Insanus dijo...

Pa eso estamos también, salva.

Pues Kelem, si te digo que la tercera temporada de True Blood es un bluff, ¿cómo te quedas?

Kelembor dijo...

Traduce bluff?
Yo he visto los dos primeros, el toque de los hombre lobos no esta mal.

Insanus dijo...

Una tomadura de pelo. Yo fui de los poquillos que se quedó contento con la segunda temporada, pero esta tercera, uff...

Tiene sus momentos, pero no es mejor que la T2, ni la T2 mejor que la T1.

jm dijo...

El titulo lo dice todo.

Insanus dijo...

Pues sí.