Como siempre, click en las imágenes para
Alicia Bogo, 37 años. Ha hecho más televisión que cine y os sonará su cara principalmente por Al salir de clase, Menudo es mi padre y Los ladrones van a a la oficina. La imagen que os adjunto pertenece a una sesión de fotos para la revista Man en 1999, pero sigue estando igual de buenorra, que ya lo he estado investigando yo.
Patricia Montero, 21 años. Bonita con avaricia. Me recuerda mucho a Amy Locane en Nuevos rebeldes, aquel gran fracaso de Hugh Hudson que no logro localizar por ninguna parte. Patricia Montero se curte en televisión desde muy jovencita y nos la hemos podido encontrar en Los Serrano, Cuéntame y Yo soy Bea, por citar unas cuantas. Debutó en cine con Los lobos de Washington.
Ana Álvarez, 40 años. Para mi gusto, demasiado delgada últimamente. Así que recurro a la máquina del tiempo para traeros a la Álvarez de principios de los noventa, cuando dejaba sin respiración con ese cuerpazo gaditano que se gastaba. Su filmografía es tan extensa como mediocre y en la actualidad se gana las habichuelas en Sin tetas no hay paraíso.
Norma Ruiz, 30 años. Ni idea de cómo se defiende en pantalla. La conozco de mis trayectos a la cocina en busca de café. La tele suele estar encendida y a veces aparecen bellezones que atrapo de reojo mientras camino. Y así fue como me quedé con su cara. Si la queréis ver en movimiento, revisad Yo soy Bea y Gavilanes. Que hay que ser muslómano y sátiro para sufrir tanto, pero no seré yo quien os lo reproche, que me enganché a Cuéntame sólo por Irene Visedo y Lluvia Rojo.
Irene Visedo, 32 años. Hasta la voz la tiene bonita, la madre que la parió. Culpable la Visedo, como os comentaba más arriba, de que me tragara un par de temporadas de Cuéntame, atento a sus apariciones en esa idealizada España franquista. En cine estaba sensacional en El hombre de arena y El espinazo del diablo.
Leticia Dolera, 28 años. Elegante, divina y preciosa. Hace mucho que dejó de estar en ese grupo de "promesas" o "nuevos rostros del cine español": la Dolera ya es una realidad y una presencia a tener en cuenta en nuestras carteleras. Eso sí, debería elegir sus papeles con mejor criterio. Aún tiemblo, y no de miedo, recordando Imago Mortis.
Manuela Velles, 23 años. Fue Ana en aquella gilipollez de Julio Medem, y la hermana alienada de una niña moribunda en Camino. Dos trabajos opuestos entre sí y que no dejaban indiferente a nadie. Ahora tiene pendiente de estreno Retornos y la podemos ver en La Señora, en TVE1. Caótica Ana es una chorrada, pero merece la pena por el intenso despelote al que sometieron a Manuela durante buena parte de la película.
Aroa Gimeno, 31 años. Otra que se menea mucho por nuestras series de televisión: Sin tetas no hay paraíso y Amar en tiempos revueltos, por ejemplo. Tiene blog "personal" y perfil en Facebook.
María Adanez, 34 años. Treinta y cuatro tacos profesionalmente muy bien aprovechados, con un currículum extenso tanto en cine como en televisión y teatro. Y mantiene el morbo y el cuerpazo intacto. La vecinita que todos querríamos en nuestro edificio. Era también la pija de Rewind y una secretaria engañada en Tiovivo c. 1950.
Dafne Fernández, 25 años. La imagen me encanta; el estilismo y la pose remite a esos reportajes eróticos de finales de los setenta en revistas como Lib e Interviú. A ella puede que la hayáis visto en Los Serrano. Yo me quedé con su cara por La caja 507. Que Dafne Fernández dará que hablar es algo de lo que estoy casi seguro.
Thaïs Blume, 25 años. Con diéresis, o cojoncillos, que decía Cela. Viene de Sin tetas no hay paraíso y ha trabajado con Vicente Aranda en Luna Caliente. Conociendo al viejales de Aranda, la habrá puesto a follar antes de que el chasquido de la claqueta resuene en el plató, fijo, así que tendré que apuntar esa peli en mi libreta de los deseos pendientes.
Lluvia Rojo, 33 años. Encantadora y diferente, distinta. Ha hecho del rubio oxigenado una peculiar seña de identidad. No puedo recomendaros ningún largometraje, pese a que su nombre figura en el reparto de casi una docena de ellos, porque no he visto ninguno; sólo respondo de su papel en Cuéntame, donde es la pizpireta amiga de la hija de los Alcántara.
Elena Anaya, 34 años. Lo mío con esta niña es devoción desde que la vi en Lágrimas negras, la última película de Ricardo Franco, un dramón que os recomiendo con vehemencia. Una gran actriz, de las que muestran el alma con la misma facilidad con la que enseñan el cuerpo. Y con un ojo verde y el otro de color miel. Tela. Ah, filmografía: Alatriste, Van Helsing, Lucía y el sexo, Miguel y William y Finisterre, entre otras.
Teresa Hurtado, 26 años. Nos citamos ella y yo por primera vez en la indie Astronautas, y desde entonces le hago hueco en mi agenda, aunque sea para telefilms infectos como Marisol o bodrios cansinos sobre la guerra civil como Las 13 rosas. Aquí os la dejo, vestida de rojo.
Macarena Gómez, 32 años. Esa mirada turbia e inquietante le vino como anillo al dedo para sobresalir en cositas como Romasanta o Dagón (la primera vez que deseé tirarme a una acólita mutante de un dios primigenio, que ya es mérito). Unas piernazas torneadas y una delantera poderosa acompañan a esa cara de femme fatale que tanto me gusta. Tiene pendientes de estreno La wikipeli (!) y Carne de Neón.
Silvia Abascal, 31 años. Era la cría poseída del Un, dos, tres, en la ya lejana temporada de 1992. Afortunadamente creció y no volvió a ser tan repelente como en sus comienzos. Podéis comprobarlo en La fuente amarilla y El lobo.
Continuamos mañana.



















6 comentarios:
Gran repaso, Alicia Bogo siempre la recordaré en Africa (Lejos de) que además es una buena peli.
Por añadir alguna, Esther Nubiola en Krampack fue toda una revelación.
Uuuuuuuufffffffffffffff
La primera y la del top lila...
Que calor hace de repente ><
Bienvenido Key, y como deferencia, te voy a poner a Esther Nubiola en la continuación de la galería,:). Krampack me gustó, pero no caigo ahora en esa muchacha.
jajaj, concedidas, Kelem, yo me quedo con las demás.
Me hace gracia, conozco en persona a más de tres de las chicas bandera, y he entrevistado a unas pocas. Usted si que tiene buen gusto my friend
Me hace gracia, conozco en persona a más de tres de las chicas bandera, y he entrevistado a unas pocas. Usted si que tiene buen gusto my friend
Yo tendré buen gusto, pero you are the man. ¿Y cómo se contiene uno para seguir con la entrevista en lugar de ceder al impulso de ungir y venerar a estas diosas? Con cuencos, incienso y toda la parafernalia, jajja.
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