Doblete de pagafantismo


Título original: Rocket Science
Año: 2007
Nacionalidad: USA
Director: Jeffrey Blitz
Guión: Jeffrey Blitz
Intérpretes: Anna Kendrick, Reece Thompson,
Dionne Audain, Utkarsh Ambudkar,
Lisbeth Bartlett, Nicholas D'Agosto,
Dan DeLuca, Maury Ginsberg,
Jonah Hill, Betsy Hogg, Josh Kay

Sinopsis: La vida no es sencilla para Hal Hefner, un adolescente que vive en los suburbios de Nueva Jersey. Todo parecerá cambiar cuando sea invitado por la estrella de debates Ginny Gerson a unirse a su equipo.

La nostalgia es una putilla mentirosa y la adolescencia, con el paso del tiempo, se recuerda benévola y amable. En mi caso, tiendo a mezclarla con el final de la misma, donde el tío que soy ahora ya estaba a los controles manejando un mecha fiestero, alegre y con un punto de optimismo que no debí perder nunca. Pero claro, no era lo mismo tener diecinueve años que dieciséis, ni dieciocho que quince. Y eso lo sabe muy bien Hal (Reece Thompson), un apocado jovenzuelo que hasta ensaya en casa cómo debe pedir, sin trabarse, una porción de pizza en el comedor del instituto. Con semejante presentación del personaje principal, Rocket Science se hizo conmigo de inmediato, porque contemplar al chico aceptar resignado unas asquerosas raciones de pescado rebozado remite de cabeza a esos años en los que se vive aguardando cambios (más altura, más barba, voz más grave y más músculos) y tratando de no llamar la atención mientras éstos se producen.

El problema de Hal es que mientras espera paciente a que la Naturaleza mute su cuerpo esmirriado y la Vida fortalezca su corazón y su mente, se enamora hasta las cejas de Ginny (Anna Kendrick), una finalista de los campeonatos de debate, esa curiosa disciplina tan respetada en ciertos paises anglosajones, donde chavales de retórica veloz y afilada defienden una postura cuando no están minando los argumentos del contrario (ver Escúchame, de Douglas Day Stewart). La chica lo aborda en el autobús del colegio y pese a que Hal apenas es capaz de articular palabra, ella lo anima a ingresar en el grupo como su pareja, haciéndole creer en su potencial en bruto. Y como a todos nos gusta que nos halaguen, nuestro amigo olvida su grave trastorno del habla (asociado a una timidez extrema y terrible), el mismo que le obliga a asistir a clases de educación especial, y acepta encantado la propuesta.

Hal roza lo que desde hace unos años se conoce como pagafantismo, que es la nueva acepción lingüistica para el pringado de toda la vida. Aún así, logra arañar unos cuantos achuchones y da muestras de un valor envidiable, empeñado en su objetivo, ya sea por amor o por venganza. Su familia disfuncional (y altamente cómica) no es que ayude mucho, pero al menos asegura más de una carcajada en una película artera, que busca hacernos cómplices de risillas condescendientes para luego volverlas contra nosotros; en el pellejo de Hal hemos estado todos alguna vez y Jeffrey Blitz nos lo recuerda con irritantes pellizcos en el brazo: "Deja de sonreír y haz memoria".

Todo lo que sucede en este largo es un buen ejemplo de lo que separa a una comedia divertida de un vulgar telefilm de sobremesa. Porque Rocket Science no es otra historia chunga de superación personal, de tío manco voluntarioso que escala el Everest ayudado por Serafín Zubiri. Y sin embargo, esa estructura burda y desastrosa de acontecimientos esta ahí, pero resuelta con finura y elegancia. Hay un viaje (interior en este caso), hay crecimiento, hay confrontación y recompensa final, en forma de paz y trozos de pizza reseca. Hal comprenderá que las zonas de sombra y las inseguridades no tienen por qué desaparecer con el paso de los años y que ni siquiera los adultos pueden ofrecer una respuesta concreta a temas tan complicados como el amor o el sentido de la vida.

Por si todavía no os la he vendido del todo, hay tres besos gloriosos y tiernísimos, un delirante teenager fetichista y voyeur (a lo James Stewart en La ventana indiscreta) y suenan dos temazos de Violent Femmes (los inmortales Blister in the sun y Kiss off) en escenas que no podrían haber sido mejor musicalizadas. Además, Rocket Science es el entrante perfecto para un programa doble con...

Título original: Pagafantas
Año: 2009
Nacionalidad: España
Director: Borja Cobeaga
Guión: Borja Cobeaga y Diego San José
Música: Aránzazu Calleja
Fotografía: Alfonso Postigo
Intérpretes: Gorka Otxoa, Sabrina Garciarena,
Julián López, Kiti Manver,
Oscar Ladoire, María Asquerino,
Michel Brown, Teresa Hurtado de Ory,
Bárbara Santa Cruz, Ernesto Sevilla, Santi Ugalde

Sinopsis: Chema lo ha dejado con su novia de toda la vida porque cree que puede aspirar a algo mejor, pero de momento no está teniendo éxito en sus escaramuzas nocturnas. Por eso, cuando conoce a Claudia, cree que su suerte ha cambiado. Ella es divertida, está cañón, y lo que es más importante, parece muy interesada en él. El problema aparece cuando se hace evidente que Claudia sí que quiere a Chema, le quiere mucho, mucho... pero "como amigo". En ese momento Chema tendrá que decidir: o pasar de una chica con la que no tiene ninguna posibilidad o esperar agazapado y estar alerta a la primera oportunidad que surja para entrarle a Claudia.

Si el protagonista de Rocket Science se resistía a esa marca fatal que te convierte en el mejor amigo de una chica, Chema, "Chemita" (Gorka Otxoa), de mayor edad, con la experiencia de cierto bagaje sentimental previo y consciente del peligro (avisado por el tío Jaime, el inefable Oscar Ladoire) no sólo no combate sino que se rinde a la primera sonrisa de su encantadora de serpientes particular, una chica despampanante que recuerda a la Yvonne Reyes de los primeros tiempos. El hierro al rojo que lo tatuará lleva una gran y visible C, C de Claudia y C de Capullo. Chema es un pelele, un mastuerzo y un miserable, pero lo más grave es que conserva la suficiente lucidez e inteligencia como para ser testigo de ello, en todo momento. Eso convierte su silente amor por Claudia (Sabrina Garciarena) en un verdadero calvario, tanto para él como para su familia y amigos. En última instancia, pero no por ello menos implicados en el dolor y la vergüenza, nos hallamos los que observamos al otro lado de la pantalla, con el alma partida en dos, exclamando compugnidos "Ouch!" cada cinco minutos.

Las secuencias más espeluznantes no tardan en hacer su aparición: ese karaoke del horror, donde el patetismo alcanza cotas estratosféricas, la noche insomne haciendo el lémur, la jodida conversación sobre estrellas y constelaciones o la boda de conveniencia en aguas internacionales son unas cuantas de las vivencias que el protagonista archivará con el firme propósito de no contar jamás a sus nietos, si es que tras semejante cadena de humillaciones todavía le quedan fuerzas para rehacer su vida y perpetuar su linaje.

Es conmovedor cómo Chema, tras su ingreso voluntario en el pagafantismo, percibe el mundo que le rodea con nuevos ojos, una realidad alternativa que antes le había pasado inadvertida y que ahora reconoce con la claridad de un zumbado en pleno brote esquizoide. "Ahora puedo ver", decían los lectores de Sutter Cane al principio de En la boca del miedo, de John Carpenter, transfigurados por aquellos libros infecciosos. Pues él también puede. A su alrededor, detecta a otros tristes pagafantas con la eficiencia de un perro de aduanas olisqueando el hachís de un hippie. De este modo, queda hermanado con el tío Jaime, que ni es su tío ni es nada, pero lleva tantos años enamorado de Gloria (Kiti Manver, fabulosa), la madre de Chema, que ya es como de la familia. ¿Se puede caer más bajo que Jaime? Sí, siempre (nota al margen: cuando se trata de caer, el fondo lo determina cada uno), pero los niveles de derrota y resignación alcanzados por Jaime son más que suficientes para una película de ochenta minutos. La lección final más amarga que nos enseña este personaje no tarda en asomar: entre figurar como un amigo o un hermano a no ser nada, muchos escogerán lo primero; no es una relación convencional, pero es algo, y ya sólo queda aferrarse a la posibilidad ensoñadora de un mañana mejor.

Pagafantas es una comedia gris (de color ceniza, que no mediana o anodina), etiqueta que habría que normalizar para meter en ella a esos títulos que te hacen reír con la boca torcida y sabor a hiel en la garganta. Una película muy bien escrita y mejor realizada, con un reparto firme y fuerte al que da gusto ver menearse por los escenarios.

Tanto el debut de Borja Cobeaga en el largometraje como la reseñada más arriba Rocket Science demuestran que se puede hacer un cine pequeño, barato y autóctono y ser a la vez tan competitivo y vigente como el más generalista de los blockbusters norteamericanos. Ciertas temáticas universales no atienden a fronteras o límites. El buen cine, tampoco.

(Fichas y sinopsis: Filmaffinity)

12 comentarios:

jm dijo...

Buena frase: "La nostalgia es una putilla mentirosa"

Mr. Lombreeze dijo...

qué post más bueno, me ha encantado. Me apunto rocket science porque pinta fabulosa.


A mí me encantó "Pagafantas", me pareció muy divertida y es que además soy fan incondicional de Gorka Otxoa desde sus tiempos de "Vaya Semanita". Sin ánimo de alardear de nada, siempre me he sentido en las antípodas del pagafantismo porque yo iba a lo que iba y si la cosa no cuajaba rápido, hasta la vista baby, así que no sentí el tono amargo sino que solamente lo presentí. Sin embargo respeto la elección ésa de "mejor esto que nada" de los pagafantistas, la encuentro muy romántica aunque algo masoca. En este sentido me resulta conmovedor el personaje del tío Jaime que además hizo reencontrarme con el gran Oscar Ladoire, uno de mis pocos héroes hispanos ochenteros.

Insanus dijo...

Es que el caso de Pagafantas es muy exagerado, demasiado. Generalmente, cuando una chavala es consciente del enamoramiento de su "amigo" le suele dejar claro que nanay. Y si el tío tiene algo de orgullo, ahí llega la ruptura.

Yo fui pagafantas unas semanas, cuando tenía 17 años. Pero es que ¡estaba tan buena, mr. lombreeze! Si la hubieras visto. Me pregunto que habrá sido de ella. Lo máximo que logré fue que me pusiera el chocho en la nuca (en la playa, la subí a hombros). No es sexo, pero es algo, jajjajja.

Kelembor dijo...

Que apelativo tan feo, cojones. "Pagafantas", ¿que viene del tostao aquel de la camara y la tia borracha? Pero es que eso no era un pagafantas como lo describís vosotros, eso era un gilipollas... Cualquier persona que se considere romántica, y se ENAMORE de alguien (ojo que no hablo únicamente de atracción física, ni nada de eso), y esta no le corresponda... hará exáctamente lo mismo! Conformarse con ser amigo, estar a su lado, tener paciencia y mantener la esperanza de que algún día esa otra persona te vea con esos ojos que deseas.
Mi relación empezó así, y ya llevamos más de dos añitos juntos :)

Así que yo paso de verlas, ponme una peli romántica pastelosa de amor idílico y te la veo . XDD

PD: Si, el Señor del Fin de los Tiempos es un romántico empedernido... de los pocos rasgos humanos que me quedan, y eso que entre los humanos ya no es ni una brizna de común :P

Insanus dijo...

Aprovecha el tirón mediatico de aquel ser lamentable, el Alberto, pero al parecer el término ya existía, Kelem.

Si quieres una peli romántica diferente, prueba con Rocket Science, que te gustará.

Es que lo de ser paciente esperando a subir de categoría no es mala estrategia (tampoco es la mejor, que el tiempo pasa y hay más peces en el mar), pero como des con una que sólo te ve como amigo, puede ser doloroso, ¿eh?

Aquí tienes Rocket Science. Confía en mí, que es buena, de verdad,:).

http://www.hispashare.com/?view=title&id=3540

videodromo dijo...

Qué grande es usted mi estimado Insanus, me anoto esa Rocket Science, no la he visto pero no sé por qué me da que me va a encantar. En cuanto a Pagafantas, ha sido de las mejores del verano, que grande la secuencia del lemur, es genial. Me partí la caja con la película.

Insanus dijo...

Hola!

Gracias!, y a lombreeze también. Yo soy el que disfruta cuando os hago pasar un rato entretenido.

Lo del lémur fue brutal. No lo he sufrido, pero me lo imagino, XD.

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

tío conoces alguna página de descarga directa que lo tenga????

Insanus dijo...

Pues no, yo soy más de Emule y Torrent, javi, pero seguro que debe andar subida en Rapidshare o Megaupload. Prueba en Taringa o Vagos.

redrum dijo...

Bueno, Rocket Science veída... y me ha encantado, tanto por el tono como por la sinceridad. Sin vendernos ninguna historia de superación ni mierdas de esa, habla de aceptación y de como la pizza es recompensa cuando el amor falla!

Vamos, clavadita a ese bodrio llamado Forrest Gump...

1 saludo y gracias por la recomendación!

Insanus dijo...

Me alegra que te gustara, Redrum.

Sí, el premio es la pizza. Daba penilla el chaval, ¿verdad? jajja.

Mr. Lombreeze dijo...

Acabo de verla, hago míos los comentarios de redrum.

Fuck Forrest.